Crisis en las escuelas públicas de Morón

[Por Belén Tenaglia] Baños inhabilitados, redes cloacales colapsadas, paredes electrificadas, techos rajados y mamposterías que se caen. Patios y aulas que se inundan, bibliotecas clausuradas, reiterados cortes de luz y salones sin puertas ni ventanas. Así están las escuelas públicas en Morón.

Miles de trabajadorxs de la educación se congregaron este miércoles en Plaza de Mayo para culminar la segunda Marcha Federal Educativa. Como hace 30 años, levantaron la consigna de reapertura de paritarias a nivel nacional. En este contexto, y como parte de una serie de actividades para visibilizar la situación de las escuelas, lxs docentes en Morón evidenciaron la crisis de infraestructura que afecta a las instituciones educativas de todo el distrito.

El reclamo alcanza a más de 50 escuelas primarias, secundarias y jardines de infantes. Por este motivo, en vísperas de la marcha, el Frente de Unidad Docente se reunió con referentes de los distintos bloques de la oposición en el Concejo Deliberante para manifestar su preocupación. Del encuentro participaron el concejal de Unidad Ciudadana Hernán Sabbatella, la concejala del GEN Sandra Yametti y el concejal del Frente Renovadro Jorge Laviuzza, entre otrxs funcionarixs.

En un informe pormenorizado, los maestros evidenciaron que en el CEF 149 se requiere la reparación de techos y la  colocación de puertas, ventanas y rejas. Mientras que el CEC 801 presenta rajaduras y filtraciones de agua en la cocina, en las paredes del comedor y la biblioteca. El CEBAS, por su parte, que actualmente funciona en el Sindicato de Empleados Municipales de Morón, reclama el edificio propio.

Desde hace un tiempo, la comunidad educativa de la Escuela Especial 503 del centro de Morón denuncia la precariedad edilicia. El informe da cuenta de la ausencia de matafuegos, filtraciones en los techos y ausencia de normas de seguridad en la cocina. Además, solicitan la urgente desratización.

Eduardo Calvimonte, Secretario General de Suteba Morón consideró en comunicación con En Tránsito que los ediles deben estar al tanto de lo que sucede en las escuelas. “Creemos que los concejales tienen un rol muy importante en la vida política del distrito por lo tanto es importante contarles a ellos también lo que está sucediendo para que tomen cartas en el asunto y puedan desarrollar alguna medida tendiente a mejorar las condiciones de las escuelas”.

Las filtraciones, la deficiencia en las instalaciones eléctricas y el desborde en los desagües cloacales son factores comunes a casi todas las instituciones. Es el caso de la Escuela Técnica 1 y 8, la Escuela Secundaria Básica 9, 32 y 39, la Escuela de Educación Secundaria 12, 31 y la 53, cuya filtración afecta el tendido eléctrico.

A su vez, en escuelas como la ESB 36 y la 34 las estufas no funcionan y las calderas necesitan mantenimiento. Esto también afecta a la Escuela Secundaria n° 35.

El último temporal afectó a distintas escuelas por voladura de techos, chapas o caída de cieloraso. Tal es la situación de las secundarias  38, 41 y  14

Otro de los reclamos está vinculado al mobiliario. Al respecto, Liliana Salemme, Secretaria General de la FEB alertó que “en ningún momento se habla de todas las cosas que ponemos los docentes cuando tenemos que trabajar porque las condiciones de infraestructura de las escuelas son deplorables. No se escucha la falta de banco o de pizarrones. Eso no lo mira nadie”.

En esta línea apunta la demanda de la EES n° 2 y la Escuela Secundaria n° 50 que necesitan 50 sillas y más de 70 mesas para dictar clases normalmente.

La Escuela Secundaria 21, por su parte, solicita la construcción de una sala maternal que ya está aprobada y la escuela secundaria 23 la construcción de dos aulas. Mientras que la escuela secundaria 43 exige la finalización de las obras del edificio propio paralizadas desde el 2015.

Instituciones como la EES 47 no tienen gas y otras, como la secundaria n°14 no tiene baños. En su lugar, fueron colocados seis baños químicos lo cual se vuelve un foco infeccioso.

En cuanto a las escuelas primarias, los reclamos varían entre la inhabilitación de baños, inundación de sótanos, obstrucción de las cañerías y existencia de roedores. Esta es la situación que padecen las escuelas 4, 5, 8 y 25. Las rajaduras de techos y paredes también afecta a escuelas como la primaria 12 cuyo gimnasio se inunda ante cada lluvia.

Las paredes electrificadas son un problema diario. Y con justa razón. Así lo denuncia la comunidad educativa de la escuela 53 que tiene esta dificultad en el comedor y las escuelas 4 y 57 que deben dictar clases sin luz.

Los jardines de infantes no están exentos de esta situación. El Jardín 904 requiere una renovación urgente de estufas y el Jardín 914 denuncia que los desagües y la zinguería del techo están tapados, lo que provoca filtraciones en distintas áreas del edificio. Lo mismo el Jardín 908 que evidenció que, por mala colocación de chapas, se produjo el levantamiento del piso recientemente instalado.

A raíz de la última inundación el Jardín 929 presenta graves problemas de filtración de agua. Mientras que el Jardín 935 reclama un edificio propio. Actualmente tiene 60 niñxs en lista de espera.

A partir de la firma de un convenio entre el Municipio de Morón y el Ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires, Santiago López Medrano, el Servicio Alimentario Escolar (SAE) pasó a manos de la gestión local. Desde el gobierno de Ramiro Tagliaferro prometieron “calidad en la alimentación”. Sin embargo, los docentes denuncian la insuficiencia de los cupos y alimentos en mal estado.

Al respecto, el informe presentado ante el Concejo Deliberante de Morón también da cuenta de esta situación. El CEF 149 advirtió ante inspectores de infraestructura y el SAE que desde el comienzo del ciclo lectivo la vianda consiste en un sandwich de jamón con una feta de queso, más una fruta. El reclamo de varias instituciones educativas del distrito apunta a la variedad del menú y el aumento de cupos. Es el caso de las escuelas técnicas 1 y 6 y las escuelas secundarias 3 y 12 que de 500 estudiantes sólo recibe 150 cupos de alimentos, muchas veces en mal estado. O la escuela secundaria 31, que tiene 400 cupos para 1300 alumnos. En tanto, la secundaria 9 solicita, en carácter urgente, la puesta en funcionamiento del servicio; y la Escuela Secundaria 50 requiere de una heladera para conservar los lácteos.

“En escuelas secundarias de mil alumnos tenés 200 cupos. Entonces, ¿qué le damos de comer a los chicos? ¿A unos les decís que sí van a comer y a otros no?“, reflexionó Liliana Salemme.

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