Serendipias Capitulo #4: Difusión de escritorxs independientes

Lxs escritorxs
no sólo habitan ferias literarias
y anaqueles polvorientos.
También están en la calle,
en las plazas,
en los colectivos
y en los almacenes

de algunos barrios.

Trabajan, ríen,
marchan, buscan;
y en algunas ocasiones
afortunadas
podés encontrarlxs.

 

 

Capítulo #4

[Una Colaboración de Judit Bellucci]

André Demichelis. 31 años. Oriundo de Wilde, Buenos Aires.

(Autor/a desconocido/a)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Tu palabra preferida hoy?

Hoy fui a comprar ganchitos, de los de abrochadora, me gusta la palabra y su formato. Mi palabra podría ser: GANCHITOS.

Escribiría un libro con Dolina o Fontanarrosa. Retaría a duelo a Bukowski y después lo invitaría a tomar algo. Si pudiera tuviera la responsabilidad de elegir sólo-tres-gustos de helado para que siguieran existiendo uno de ellos sería crema del cielo, para que la gente empiece a pedirlo.

Es tigre de fuego en el horóscopo chino, águila en el tzolki, géminis en los signos zodiacales y después de su Retorno-de-Saturno* siente más características de cáncer. El invierno pasado fue muy cáncer, entre-casa, familia, creí que me estaba deprimiendo y una amiga me explicó que estaba viviendo mi ascendente.

(*) Averigüen.

¿Cómo describirías la escritura en no-más-de-tres-palabras?

Sentarse a caminar.

En su adolescencia se llevó sin permiso el auto del padre -un 147- para ir con un amigo al Bingo de Avellaneda. No tenía registro, ni manejaba muy bien, su amigo sí pero él insistió en ser el conductor. Antes de jugar aclaró que si alguno ganaba no tenía por qué compartir la plata. Su amigo ganó y no sólo compartió el premio sino que además lo ayudó a estacionar el auto al llegar a su casa. Es uno de sus recuerdos más bizarros.

En una computadora vieja tiene su primer novela-corta, escrita a los quince años, en ella el protagonista asesinaba a su hermano bebé y después a sus padres. Pero nunca tuve hermano bebé, aclara.

¿Si pudieras darle un consejo a alguien que recién empieza a escribir qué le dirías?

Que escriba sin pensar en mostrárselo a nadie. Después sí, podés mostrárselo a quien quieras, pero si primero escribís sin pensar en otros quizás sea más sincero y sin enrosque.

La primer novela que leyó fue “El desorden de tu nombre” de Juan José Millás, en noveno grado.

Desayuna mate y tabaco, algunas veces también frutas: barana o naranja. Opina que las paltas pueden ser consideradas una droga. Hay que saber tratarlas, sostiene. También afirma que le gusta mucho el guacamole y que en varias ocasiones robó estas frutas del Día%.

¿Recordás las primeras sensaciones placenteras al leer?

Si, claro. Leí mucho a Stephen Edwin King de chico y me atrapaba bastante. Me encerraba en mi cuarto a las dos de la tarde, bajaba todas las persianas y prendía sólo una luz; generaba todo el clima.

Llegado el caso de tener que atravesar un apocalipsis zombi elegiría compartirlo con su perra Lara. Hace diez años que es chachorra, no para, tiene bocha de energía; en un apocalipsis ella no tendría problemas en correr. Él, por su parte, se siente preparado para la experiencia después de haber visto Walking Dead; considera que podría ocuparse de las expediciones y de la búsqueda de lugares-seguros.

¿Sabés algo que Google no sepa?

Si, algunos recorridos de colectivos que no aparecen en el buscador. Tampoco sabe anécdotas… aunque ahora va a saber lo que haría en un apocalipsis zombi.

Vive en Congreso, creció en Wilde y si le dieran un millón de pesos compraría una casa en Boedo; pero antes –con diez mil pesos- organizaría una fiesta con todxs sus amigxs. No es que me la pegaría en la pera, pero podría cerrar un bar o algo así.

Las palabras que más se repiten en sus textos son “dije” e “y”. Reconoce en ellos la cotidianidad, la ternura y lo lúdico.

¿Algo en lo que te consideres habilidoso?

Pasar por el molinete del subte sin pagar boleto ni levantar sospechas.

Si pudiera elegir un súper-poder-cotidiano elegiría que su mano fuera una SUBE con saldo infinito.

Además descubrió la-onda-verde-de-la-caminata: sé hacer muchas cuadras caminando sin que me agarren semáforos, hago zigzag y calculo… a veces hay que ir más lento otras más rápido. También aprendí que en Av. De Mayo y 9 de Julio a las 20:30hs se puede cruzar a un ritmo tranquilo y a las 14hs es imposible.

No cree poder escaparle a la Matrix pero intenta divertirse mucho dentro de ella.

¿Cuál es el último libro que leíste y de qué se trataba?

Uno de Martín Rejtman, es un cineasta argentino. Leí el guión de su película “Silvia Prieto”, me reí mucho.

Recomienda a Diego Seone: son microrelatos con fantasía, humor y dibujos. También a Luciana Villalba: es una amiga que también escribe poesía, cada vez que abro su libro me hace reír.

¿Qué sería para vos una pesadilla-estando-despierto?

La última marcha, la de diciembre, parecía una pesadilla.

Definiría al miedo como lo que te paraliza. También un poco de ignorancia, no querer avanzar o no poder ver más allá. El amor es amistad, familia y cariño.

Se considera más un extraterrestre que un duende. Piensa que tiene una percepción especial para conectar con esas realidades; o quizás es suerte y curiosidad.

¿Qué es el arte?

Otra forma de decir las cosas y de interpretar la realidad.

  • Algo de lo que escribe

Hace un mes que me llaman de tarjeta shopping y preguntan por una tal Ana Pérez. El primer llamado yo estaba dormido: “hola” me quejé. Y una chica: “soy de tarjeta shopping, ¿hablo con la señorita Ana Pérez?”. “NO” y corté. Así todas las mañanas. Al quinto día me levanté temprano, preparé un mate y atendí “¿me cuenta qué anda pasando con Ana?”. Y la chica: “tiene una deuda” dijo “ochocientos pesos”. “¿En qué andas Anita?” pensé. La chica susurró “se dejó estar”. Al tiempo llamaba y me contaba secretos de Ana: “en 2016 sacó en 12 cuotas un juego de alfileres”. Y yo “¿12 cuotas para unos alfileres?”. “Sí” dijo la chica “pero no digas nada, chau, viene el jefe, chau”. Así me fui enterando cosas: “Ana sacó en dos pagos un perchero” me contó un día, “compró telas muy coloridas” y se reía, consiguió una máquina de coser usada “y anda bien”, y su última adquisición: “un maniquí”. “¿Para qué querría todo esto?” le pregunté. “Para seguir su sueño” dijo ella “¡hacer su ropa y no trabajar para una tarjeta de crédito de mierda! ¿¡vos no lo harías!?” gritó. “Ey” dije “¿cómo sabés todo esto?”. Y ella “yo soy Ana” y se largó a llorar: “¿querés un buzito?”. Y yo “bueno”. “¿Qué talle sos?”. “M” le dije. “Chau, viene el jefe, chau” y cortó.

  • Libros editados

Pulgas, Sidra, Martes, Suerte y el último Mermelada.

  • Data extra

– Preferiría morir dormido y soñando algo lindo

– De niño quería ser arquitecto o futbolista.

– Le gusta, en las fiestas, ser el que baja a abrir, va a comprar y demás actividades “segundeadoras”.

– Le encantan los mapaches. Me gustaría tener uno.

– Preferiría saber poco de muchas cosas, que mucho de pocas.

– Se iría de campamento con Charly García.

– Lo primero que compra en la verdulería es rúcula o naranjas

– Inventó un juego llamado Lunarbol en el que quien gana es el que se asume perdedor.

 

  • Para contactarte con él y seguir leyendo/lo

Escríbile a: André Demichelis (FB)

Compartí esta nota

Reddit

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *