Serendipias: Difusión de escritorxs independientes

Lxs escritorxs
no sólo habitan ferias literarias
y anaqueles polvorientos.
También están en la calle,
en las plazas,
en los colectivos
y en los almacenes
de algunos barrios.
Trabajan, ríen,
marchan, buscan;
y en algunas ocasiones
afortunadas
podés encontrarlxs.

 

Capítulo #1: ESTE ES NAHUEL … o así lo vemos nosotrxs.

[Una Colaboración de Judit Belucci] Nahuel Nuñez. 26 años. Oriundo de Munro, Buenos Aires. Escritor independiente. 

Nahuel (*) creció, junto a sus tres hermanos, en un pasaje donde vivían muchas familias con niñxs. Ellxs, aprovechando la ausencia de autos, jugaban en la calle mientras sus madres tomaban mate en la vereda. Se sabe afortunado al haber vivido una infancia ya casi extinta en los 90´.

¿Cuál es tu palabra preferida hoy?
Ayer.

En los veranos, con su papá, se acostaban a orillas de una laguna y esperaban inmóviles la llegada de los caranchos que,confundidos por la quietud y errados en su búsqueda de muerte, dibujaban círculos cada vez más cerrados sobre ellos. Al verlos suficientemente cerca padre e hijo se movían para sorpresa y desilusión de las aves.

Desayuna café con tostadaspero su ideal es frutas, aunque sólo las come cuando recuerda comprarlas.

¿Sabés algo que Google no sepa?
Si, buscar en Google.

De niño, en Mar del Tuyú, desconfió de la amabilidad “extrema” de una panadera que cada vez que iba a comprar pan le regalaba una factura para el camino. Durante doce días consecutivos tiró cada factura en la misma casa,a la vuelta de la panadería. Sólo una vez mordió una-con mucho temor de ser envenenado- y no repitió jamás tal imprudencia.

En una escala del 1 al 10, ¿cuán raro sos?
Cero, bah, uno; pero sólo porque me conozco mucho y para mi es todo lógico lo que soy.

El último libro que leyó trataba sobrela vida de Galileo Galilei. Lo eligió porque en un mismo ejemplar convivían posturas a favor y en contra del astrónomo-filósofo-ingeniero-físico-matemático italiano.

Si tuviera que elegir un superpoder-cotidiano le gustaría poder ver en medidas y fórmulas, dibujadas en 3D sobre el paisaje, las fuerzas que se aplican en tareas tales como tirar un bollo de papel a un cesto. De esta manera, si errara el tiro podría contemplar el motivo del error graficado en sumas y restas que explicasen, por ejemplo, el exceso de viento o una falla en el impulso inicial.
Por otro lado, considera a su velocidad al correr como un superpoder-cotidiano ya consolidado en su ser.

¿Qué cosa te gusta que a nadie más parece gustarle?
Mojar el pan en Coca-Cola. No tomo mucha Coca-Cola pero cuando hay y además pan, no lo dejo pasar.

Las dos palabras que más se repiten en sus textos son: pensamiento y distracción.

¿Un consejo para alguien que está comenzando a escribir?
Que esté atentx a las cosas que piensa varias veces al día, y que dé lugara desarrollar esas ideas escribiéndolas y leyéndolas para sí mismx.

Cuando era niño quería ser cuidador de animales en el zoológico, trabajar con plantas o en un parque.
Una vez le preguntó al empleado de un vivero cómo había hecho para dedicarse a esa labor y la respuesta obtenida fue: “de algo hay que trabajar”.
Constatar la muy probable alienación de sus futurxscompañerxs lo llevó por otros rumbos.

¿Cómo conseguiste la comida que vas a comer hoy? (no vale decir “con plata”)
No sé qué voy a comer hoy pero seguro ya esté en la heladera o en la alacena de esta casa que estoy cuidando, que no es mía, y tiene muchas cosas disponibles.

De poder elegir retar a duelo a un escritor elegiría a Zitarrosapara verlo plantado frente suyo y admirarlo de cerca aunque esto implicase la inminencia de un disparo. De enfrentarse a un apocalipsis zombi quisiera estar acompañado de su hermano Homero con quien supone podría sobrevivir sin el nerviosismo propio de tan extremo escenario.

Cultiva otras formas de arte mediante la joyería. Se considera un inventor que busca la forma la más efectiva de ejecutar sus ideas. Además pinta, esculpe y canta.

¿Escritor/a independiente que quieras recomendar?
Guillermo de Pósfay.

Lo primero que escribió fue una teoría donde sostenía que lo que hoy consideramos OVNIS-alienígenas son en realidad humanxs del futuro que viajan por el tiempo-espacio con la última tecnología.

¿Cómo te gustaría morir?
Contando alguna historia. Muy “El Gran Pez”. Quizás escribiendo algo que quedé inconcluso…

 

  • Algo de lo que escribe

Una ida a la panadería

Ya con diez años, y un orgullo que se me subía desde el estómago a la garganta casi haciéndome gritar, salí caminando desde la casita que alquilamos en Mar del Tuyú hasta la panadería. No era un camino muy complejo pero tenía varios zigzag por las manzanas de un barrio que tanto no conocía. También simple era mi tarea, ir a la panadería y comprar doce facturas:seis medialunas, tres de grasa, tres de manteca, después lo lógico#1 Una tortita negra para Homero,#2 Una con dulce de leche para Nico, (#3) lo que significaba que para Nacho también porque lo copiaba por ser el hermano mayor e ídolo absoluto, #4La de membrillo para mi papá, #5 Mamá se dejaría sorprender por mi elección,#6 Yo elegiría en el momento la mía, esas últimas dos me suman una adrenalina increíble.
Tengo terror de estar frente a la góndola con todas esas facturas y no poder decidirme por una o poder decidir la primera pero no lograrlo con la segunda y que la panadera me mire con cara de “no hay problema tranquilo tomate tu tiempo”. Nada me genera menos tranquilidad que esa cara de adulto que sabe que estás intranquilo. A veces, ese momento de caos llega hasta “vos elegí tranquilo yo atiendo a otras personas y cuando sepas me avisas”; uf… entonces es un problema que incluye a terceros. En fin, me concentro en el primer paso de mi tarea que es llegar a la panadería.

La panadería
Entro –Buen día! – Y miro a todos, ya los veo con esos ojos de “ohh un niño de 8/10 años comprando pan”.
Intento no ponerme nervioso, las primeras diez facturas ya las tengo resueltas y mientras las vaya nombrando puedo ir eligiendo la #11 y la #12. Me acerco al mostrador, había alguien charlando con las panaderas y me deja su lugar- Tranquilo lindo (me dijo “lindo” pienso) compra vos primero, yo no tengo apuro-.Ok, no me pongo nervioso, miro a la panadera con cara de “hagamos como si eso no hubiese pasado”, arranco mi pedido hasta la factura número #10 sin problema. En un momento de lucidez mientras elegía la #1 (tortita negra de Homer)vi que al lado había unas con manzana ysupe que esa a mamá podía sorprenderla bastante-dame una de esas con manzana-la #11, y ahí nomás mientras la panadera se estiraba para agarrar la difícil pero ya resuelta #11 con una lucidez que ya me dificultaba reconocerme digo -Espera!! Dame dos de esa- #12.
¡Listo!¡¡cling caja!!. Estaba contento por mi resolución final… pero no tanto, tampoco era una súper tarea como para alegrarse mucho.

La vuelta
– 20 pesos- me dice. Meto la mano en mi bolsillo derecho, en el izquierdo, después en el trasero izquierdo y en el derecho también. Nada.
Ella fue rápida y dijo- Tranquilo, busca la plata en tu casa; yo te guardo esta bolsita hasta que vuelvas-.
Volví exactamente sobre mis pasos creyendo que en cualquier momento vería los 50 pesos en el suelo, había rodeado postes de luz a la ida -medio jugando-, había trepado algún cantero; de todo me acordaba y todo el recorrido sobre mis pasos hice.
Llegué a casa, le dije a mamá que no tenía la plata, me dijo que busque bien, fastidiado le comenté que no hubiera vuelto desde la panadería dejando el pedido “reservado” si no hubiese ya buscado bien, me dio más plata.

La panadera
Volví con un nuevo billete de 50 pesos. Entré, la panadera me hizo algún comentario muy amable que por suerte no recuerdo, metí la mano en el bolsillo y saque dos billetes de 50,o sea 100 pesos. Mi sonrisa por primera vez correspondiente a la de un niño de 10 años debe haber sido muy inocente porque ella interpreto sin dudar lo que pasaba, me dijo- EY!! AHÍ ESTABAN!!. Y yo –SI!!!.No pude evitarlo, estaba muy feliz, me reí un poco.
Entonces ella tomó una actitud extraña (ya no pude mirarla con los mismos ojos desde que nos reímos sincronizadamente) y empezó a decir –voy a darte una factura de regalo-mientras me lo decía se ponía esos guantes trasparentes, agarraba una servilleta con la mano izquierda y una pinza con la derecha-voy a darte esta que es la que más me gusta a mí y te lapodés llevar para comerla en el camino.Yo, ya muy nervioso, con dificultad para abrir los ojos,sonrojado y sorprendido por esa extraña postura que ella adoptaba, tomé la factura obsequiada, mi vuelto, agradecí y salí para la casa.

La #13
Tenía la bolsa con las doce facturas colgada en el codo izquierdo y en la mano derecha la #13. Era de esas con pastelera y una especie de baño de chocolate en “hilitos”. Obviamente no iba a comerla, por algún motivo la actitud por demás simpática de esa panadera me había disparado la seguridad irrefutable de que esa factura estaba envenenada e iba a matarme o desmayarme para un secuestro posterior. Apenas di la vuelta a la esquina, en el garaje de una casa, tiré la factura lo más lejos mío que pude sin que nadie me viera y seguí caminando; medio apurado al principio, después a mi paso habitual.
Volví a esa panadería todos los días (o día por medio) a comprar pan y en cada ocasiónla panadera me regaló una factura. TODAS las tiré en ese garaje.
A una de las #13 le di un mordisco que sólo sirvió para aterrarme y saber que nunca más me arriesgaría.
Tiré aproximadamente una docena de #13 en ese garaje,y no me arrepiento… jamás me arrepentiría de elegir vivir.

 

  • Para contactarte con él y seguir leyendo/lo
    Página: https://ensayositerativos.wordpress.com/
    Escríbile a: nznahue@gmail.com

 

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