Y el ritual se encendió una vez más

PH: Descalza por los caminos

[Por Nadita Desimone] Domingo 18 de febrero. Calor. Muchísimo. El sol no daba tregua; los gorros, anteojos y botellas de agua no bastaban para combatir tamaña intensidad de temperatura veraniega. A pesar de este panorama que podría acobardar a más de unx en aventurarse a salir a la calle, el mensaje fue claro: LOCALIDADES AGOTADAS. Nadie quería perderse esta fiesta. El “Raly” volvía con toda la banda a Buenos Aires para presentar en el patio del Konex su nuevo trabajo “La niña de los andamios”, editado de manera independiente y autogestiva con el sello “Trashumante”.

La primera en subir al escenario fue Milena Salamanca, cantora oriunda de La Plata, quien luego acompañaría a Raly durante el concierto. “K´arallanta” es el nombre de su primer disco, del cual interpretó varias de sus canciones, impactando a más de un/a espectador/a con su bellísima voz. “Deja todo esta chica”, “Que hermoso canta”, “¿Cómo se llama? Es increíble lo que hace”, fueron varias de las expresiones que se escuchaban entre el público. También estuvieron allí amigxs y conocidxs: “me pone muy contenta” dijo Milena, al reconocerlxs entre la multitud.

PH: Descalza por los caminos

Más entrada la tarde noche, comenzaron a ubicarse en sus lugares lxs músicxs que acompañan al artista santiagueño, nacido en Frías, hoy asentado en Unquillo. Gritos y aplausos, Raly se abre paso entre la gente. Desplegando su sonrisa luminosa y su mirada franca y transparente, empezó a tocar los primeros acordes de “Niña de los Andamios”. Luego siguieron sonando temas de su último trabajo junto con algunos de sus discos anteriores, haciendo bailar al apretado pero feliz público al ritmo de gatos, zambas y chacareras.

 

“Quiero invitar a cantar a una amiga. Mica, ¿estás por ahí? Preguntó Raly al micrófono, buscando a Micaela Vita, cantante de “Duratierra”, con quien interpretó, él desde el escenario y ella en el público, “La Ocasión”. Tras los aplausos fervorosos de lxs fanáticxs, llegó el abrazo sentido entre ambxs.

El músico friense recordó a su padre con “Mi esfera de cristal”, una canción que relata la partida y abandono de su familia, cuando él era tan sólo un “changuito”. También homenajeó a su adorada mamá, fallecida algunos años atrás, por quien tras su partida comenzó a sentirse un “Hijo de ayer”.

PH: Descalza por los caminos

Raly se toma un momento, se ata un pañuelo violeta que contenga su cabellera enrulada y a seguir cantando. Mientras tanto abajo, entre sus fans, los abrazos, el mate, las bebidas frescas y las rondas de bailarinxs se van sucediendo con emoción.

Es que los recitales del Raly no son solo música: son reencuentros, son mensajes, son lucha, son transformar la bronca en rebelión, la tristeza en esperanza. Y él lo logra…él enciende, él motiva, él da fuerzas para seguir batallando en estos crudos tiempos que nos tocan enfrentar. Porque siendo “los actores de la cruda realidad” junto con Raly y sus músicxs podemos sentirnos “mensajeros de la lucha y la verdad, peregrinos de la amada libertad”.

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