Este 18 de septiembre se cumplen 16 años de la segunda desaparición de Jorge Julio López.  En 2006, López desapareció de su casa en Los Hornos cuando tenía que ir a escuchar los alegatos del juicio que llevaba adelante el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata por delitos de lesa humanidad durante la última dictadura, que tenía como imputado a Miguel Etchecolatz.

El testimonio de López fue clave para lograr una condena en ese juicio víctima. Él había sido víctima del terrorismo de Estado. El 27 de octubre de 1976 fue secuestrado por orden del entonces comisario Etchecolatz. López estuvo desaparecido en cuatro centros clandestinos de detención. Allí sufrió torturas y presenció asesinatos. En abril de 1977 fue trasladado a la Unidad Penal Nº 9 de La Plata, por disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Se oficializó su detención sin juicio y fue liberado 2 años después.

En 1999 declaró por primera vez en el juicio por la verdad de la ciudad de La Plata. Con la reapertura de las causas por delitos de lesa humanidad, el pedido de memoria, verdad y justicia de los organismos de derechos humanos fue llevado a la justicia ordinaria. Luego vuelve a declarar, en el juicio en el marco del cual se da su segunda desaparición, que fue el primer juicio llevado a cabo luego de la anulación de las leyes de impunidad. 

16 años de impunidad

En este nuevo aniversario se convocaron, como todos los años, movilizaciones para reclamar dónde está Julio López. El jueves 15 se realizó una concentración en Plaza de Mayo convocada por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. Este domingo en la ciudad de La Plata organismos de derechos humanos realizarán la ya tradicional marcha por López. La convocatoria se realizará en la plaza Moreno, ubicada frente al Palacio Municipal, donde se llevó a cabo el juicio contra Etchecolatz.

Guadalupe Godoy, abogada querellante en juicios por delitos de lesa humanidad y parte del equipo que representó a Julio López, remarcó consultada por FM En Tránsito lo que significa la segunda desapariciónde López. “Julio López encarna el drama de nuestra frágil democracia, las dificultades que al día de hoy tenemos para derrotar a la impunidad”, afirmó

Este nuevo aniversario tiene una particularidad. El 2 de julio pasado falleció el genocida Miguel Etchecolatz, condenado a nueve cadenas perpetuas y preso en una cárcel común. Godoy recordó cómo los ejecutores del terrorismo de Estado siempre callaron, por lo cual las historias se reconstruyen en base al testimonio de las y los sobrevivientes, más las pruebas documentales.

Con la muerte de Etchecolatz hay una suerte de certeza de que se llevó consigo algunas verdades”

El genocida murió sin romper el pacto de silencio y se llevo consigo información como el destino de las y los desaparecidos, de los niños y niñas apropiados por la dictadura y “a eso se le suman las preguntas por el destino de Jorge Julio López”, expresó Godoy.

Memoria, Verdad y Justicia

Guadalupe Godoy recuerda la historia de López como la de un trabajador y un sobreviviente. Una persona que convivió muchos años con el silencio y que encontró en el juicio contra Etchecolatz la posibilidad de volver a ser un militante, “poder reunirse con sus compañeros y compañeras sobrevivientes, que habían pasado por la misma experiencia, para luego convertir ese recuerdo en exigencia de justicia”.

Respecto a la importancia de los juicios contra los represores, Godoy sostiene que la intención no es solo conseguir condenas, sino que “hay que reconstruir la verdad. Lo decimos cada vez que tenemos que pensar en que hay chicos y chicas que fueron apropiados y aún no conocen su identidad”.

“Los juicios son un escenario donde se disputa el sentido de lo que significó la dictadura”

La discusión sobre el significado de lo que sucedió en nuestro país durante esos años, tiene repercusión sobre muchas temáticas del presente. “De acuerdo a lo que pensemos sobre la última dictadura cívico militar, nos vamos a posicionar de una u otra manera en estas luchas por el sentido”, afirmó Guadalupe Godoy. El genocidio que sufrió nuestro pueblo, y sus consecuencias, las vemos reflejadas en la historia y el destino de Julio López.