Las movilizaciones por el 8M se desarrollaron desde temprano en cada rincón del país. Fueron miles en las calles en la lucha contra la violencia machista, que clamaron por una reforma judicial feminista y cuestionaron que el Estado no está velando por los derechos y la integridad de las mujeres. La convocatoria principal tuvo concentración en la Plaza de Mayo y desde allí las columnas marcharon hacia el Congreso.

En la cobertura especial de FM En Tránsito, Norita Cortiñas pasó por el aire de Todo Otra Vez y aseveró que “pañuelo blanco y pañuelo verde juntos es muy importante. Seguimos adelante por todo lo que falta, hasta lograr ese cambio que necesitamos en nuestro país. Hay que decir basta de femicidios, basta de matarnos”.

Néstor “Yuyo” García, padre de Micaela García, quien fue víctima de femicidio en 2017, compartió algunas miradas sobre la implementación de la “Ley Micaela de capacitación en perspectiva de género”, que impulsaron en honor a su hija. “Para implementar la ley de una manera que permita transformar la realidad estamos viendo que hay resistencia”, expresó, aunque remarcó que las provincias que faltaban adherir a la ley ya lo hicieron. Yuyo consideró además que las capacitaciones, para que sean transformadoras, no tiene que atender solo lo macro, sino que “la ley Micaela tiene que bajar al territorio, tiene que ser una herramienta que haga ver a aquellos agentes del Estado hacer su trabajo cotidiano con perspectiva de género“.

Una de las tantas manifestaciones que hubo en este 8M se desarrolló en la localidad de Moreno, más precisamente en la plaza San Martín, a la que le siguió un trenazo camino a la concentración en Capital. Karen, referente de la regional oeste de la Campaña nacional contra las violencias, una de las organizaciones que se movilizó en en Moreno, hizo referencia a la situación que se atraviesa en ese territorio, donde “hubo 10 femicidios e intentos de travesticidios”. Consideró que no solo es la justicia la que deja sola a las mujeres, sino también el estado cuando no destina presupuesto. “El año pasado demostró que la precarización nos afecta en varios aspectos, somos quienes sostenemos la vida en nuestras casas y en las barriadas porque no hay otras políticas para ello”, afirmó.

Uno de los reclamos centrales de este 8M fue el pedido por una reforma judicial feminista. Desde Plaza de Mayo, Gabriela Conder, integrante de la gremial de abogados y abogadas, y defensora de Higui, se refirió al Poder Judicial y afirmó que “tenemos leyes que castigan el femicidio, pero vemos que sigue sucediendo lo mismo”. Además, Muchas causas no son caratuladas de manera correcta y la justicia no aplica en la práctica lo que está escrito en las leyes. Frente a esto “la mejor manera de luchar es acompañarnos, que seamos muchas peleando contra la justicia patriarcal”, concluyó.

Por último, Zulema Palma, integrante de Mujeres al Oeste, en la misma línea que Gabriela, comenta que es bueno tener ministerio de las mujeres y diversidades, pero aún hay cuestiones por resolver. “Es el ministerio más pequeño y con menos presupuesto de la provincia. Hoy en día con la pandemia y el aumento de los femicidios deberíamos tener muchos más recursos económicos para fortalecer lo que se esta haciendo bien en las municipalidades y para cubrir lo que aún no se está haciendo”, señaló Zulema.