[Por Matías Martinez] A pocos días de comenzar el invierno, más de 20 escuelas en Morón aún no tienen habilitado el servicio de gas. La falta de planificación y priorización de obras, sumado a la falta de recursos humanos y financieros fueron factores determinantes para que algunos establecimientos estén por cumplir dos años sin calefacción y sin servicio de comedor.

Luego de la explosión en la Escuela Primaria Nº 49 de Moreno en agosto de 2018, donde fallecieron la vicedirectora Sandra Calamano y el auxiliar Rubén Rodríguez, muchas escuelas de toda la provincia de Buenos Aires optaron por cerrar las llaves de gas hasta no tener garantías sobre la seguridad de la instalación.

En otros casos, ante la sospecha de una fuga, los directivos de las escuelas  solicitaron a la empresa prestataria del servicio, hoy denominada Naturgy, que haga las pruebas necesarias y ante la confirmación se colocasen los cepos en los medidores.

De esta manera, en menos de una semana, cerca de 15 edificios escolares en Morón quedaron con el gas cortado a la espera de los arreglos correspondientes o la adecuación de la instalación a la reglamentación vigente.

La responsabilidad del mantenimiento de los establecimientos educativos provinciales es de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) que tiene en cada distrito un órgano desconcentrado: el Consejo Escolar.

Los Consejos Escolares recibieron, luego de la explosión de Moreno, la instrucción de elaborar un listado de escuelas en emergencia por problemas en el servicio de gas, electricidad y filtraciones para solicitar el envío de fondos y cubrir esas demandas urgentes dada la incapacidad de solventar las obras con fondos propios (en Morón, durante 2018 el Consejo Escolar recibió en promedio $700.000 mensuales para el mantenimiento de 180 servicios educativos).

La actual gestión del Consejo Escolar que responde al mismo signo político de la gobernadora María Eugenia Vidal envió en el mes de septiembre un listado con 18 escuelas en emergencia. El mismo se elevó con falencias en los montos solicitados ya que se basaban en estimaciones poco precisas de cada una de las obras. La solicitud constaba de un monto apenas superior al millón de pesos para solucionar los problemas más graves del distrito.

Al mes de junio de 2019 varias de las obras incluidas en aquel listado aún no están finalizadas. Los presupuestos terminaron siendo más elevados que los solicitados a la DGCyE generando una complicación en la metodología de pagos. Con el correr de los meses, desde agosto de 2018, se fueron sumando nuevos problemas en las escuelas respecto al servicio de gas lo que generó más de 25 escuelas sin el servicio de manera simultánea.

Las promesas de comenzar el ciclo lectivo 2019 con el gas conectado se diluyeron rápidamente cuando las escuelas prácticamente no tuvieron obras durante el receso de verano. Durante los meses de enero y febrero los tiempos eran óptimos para llevar a cabo las tareas necesarias. Uno de los motivos que perjudicó esta posibilidad fue que la gestión de Cambiemos otorgó casi 15 obras al mismo proveedor. Los funcionarios se justificaron aduciendo que “no hay otros proveedores”.

Más grave aún fue la falta de priorización de las obras. No se consideró que había escuelas con servicio de comedor que no podrían prestar esa atención y no se tuvo en cuenta tampoco priorizar las escuelas especiales o jardines de infantes sin servicio de gas.

Reclamo en la escuela especial 503

 

Tres casos particulares

Hay una serie de escuelas que no tienen el servicio de gas habilitado pero su situación es más compleja ya que sus cortes datan del 2017 y están por cumplir dos años sin la posibilidad de calefaccionar los ambientes o cocinar alimentos.

Son obras que fueron incluidas en un acuerdo entre la DGCyE y el Municipio de Morón para que este último se haga cargo de las obras durante el año 2018 otorgando los fondos y canalizando las licitaciones. Según informan desde el área de Planeamiento Urbano, las obras se encuentran concluidas en un 100% aunque nadie puede explicar por qué las escuelas no tienen el servicio habilitado.

Entre ellas se encuentran dos escuelas de Castelar. Por un lado, la Escuela Primaria Nº 102 de Bº San Francisco, se trata de una de las escuelas con mayor matrícula del distrito y que sufrió, en agosto de 2017, una fisura en un caño de gas por la presión de las raíces de un árbol generando una acumulación tóxica que perjudicó a docentes y estudiantes por su inhalación.

Otra de las escuelas se ubica en Castelar norte y es el Centro de Educación Complementario Nº 801 emplazado en la esquina de las calles Merlo y Curuchet. Allí había que cambiar una parte importante del tendido de cañerías muy deterioradas. Sin embargo desde octubre de 2017 ven afectada una de las labores más importantes que es brindar alimento a la población que allí asiste.

La tercera escuela perjudicada por la inacción municipal es la Escuela de Educación Especial Nº 503 ubicada a metros del Palacio Municipal sobre la calle San Martín en el centro de Morón. La comunidad educativa todavía está esperando que se realicen las obras.

Escuela N°102 de Morón, luego del escape de gas en 2017

 

Servicio Alimentario Escolar

Otro de los puntos que demuestran la falta de planificación tiene que ver con la cobertura de una alimentación de calidad en las escuelas con servicio de comedor suspendido por la falta de gas. Desde 2017, el gobierno de la provincia de Buenos Aires, a través del Ministerio de Desarrollo Social, implementó una prueba piloto de municipalización del Servicio Alimentario en 12 distritos. Morón fue uno de los primeros en firmar.

A pesar de esta medida novedosa, la recepción en el sistema educativo fue negativa. Se generó un caso gravísimo de discriminación negativa. Aquellos distritos que firmaron la municipalización recibían un valor por cupo que llegaba a triplicar los valores de los cupos de aquellos municipios que mantenían el antiguo servicio.

Para la provincia de Buenos Aires, había algunos niños y niñas de primera y otros de segunda categoría. De esta manera, el fracaso rotundo de la medida quedó plasmado en que, a la fecha, debían estar adheridos los 135 municipios de la provincia y apenas son 22 los que se plegaron a esta nueva modalidad.

En este sentido, en Morón el antiguo servicio alimentario estaba administrado por cada escuela a través de la cooperadora, podían elegir los proveedores, cambiarlos si prestaban un mal servicio, adecuar los menús a las necesidades de cada comunidad y, ante una emergencia, se buscaban alternativas para superar las problemáticas que podían surgir.

Con el nuevo sistema, solo dos empresas acopiadoras de productos tienen a su cargo la distribución de los alimentos en todo el distrito. Si el servicio no es acorde a las necesidades, la escuela no puede cambiarlo y por cómo está constituido, ante una emergencia no se puede hacer nada más que aceptar el menú que fue planificado para suplir un déficit a lo largo de 15/30 días y no uno o dos años como está sucediendo con las escuelas que no tienen servicio de gas.

En otras palabras, hay escuelas que vienen recibiendo una vianda que corresponde a un sándwich de paleta y queso durante meses y meses vulnerando el derecho de los estudiantes de recibir una buena alimentación.

Recortes en la educación

La inflación anualizada que supera el 50%, el dólar que no para de subir, los valores de los productos que cambian semana a semana hacen imposible una planificación de obras. La falta de proveedores se debe a la imposibilidad de costear trabajos que se cobrarán entre 3 y 6 meses después de realizadas perdiendo capital por la devaluación. Las deudas generadas con la AFIP impiden que puedan cobrar los cheques correspondientes porque quedan automáticamente fuera del sistema. Es una rueda que cae en picada y que no se sabe cuándo puede detenerse.

En cuatro años de gestión del actual gobierno no se construyó ninguna escuela en Morón. Hay terrenos disponibles, hay proyectos finalizados desde el año 2015 a la espera de financiamientos para su ejecución. Hay comunidades educativas que no volvieron a tener ninguna explicación sobre el abandono de las obras de sus escuelas como la Escuela Secundaria Nº 43 de Morón sur o la Escuela Secundaria Nº 32 de El Palomar.

El Jardín de Infantes Nº 935 de Morón sur, el Conservatorio de Música, la Escuela de Teatro, el Instituto Superior de Formación Docente Nº 45, la Escuela de Educación Especial Nº 503 también esperan por sus edificios propios.

Escuelas de Morón sin el gas habilitado
Escuela Primaria Nº 39 (Morón sur); Escuela Secundaria Nº 48 (Morón sur); Escuela Primaria Nº 80 (Morón sur); Jardín de Infantes Nº 935 (Morón sur); Escuela Técnica Nº 1 (Morón sur); Escuela Técnica Nº 6 (Morón); Jardín de Infantes Nº 901 (Castelar sur); Jardín de Infantes Nº 919 (El Palomar); Jardín de Infantes Nº 921 (El Palomar); Jardín de Infantes Nº 933 (Morón sur); Centro Educativo de Nivel Secundario Nº 453 (El Palomar); Escuela Primaria Nº 7 (Castelar norte); Escuela Secundaria Básica Nº 17 (Castelar norte); Escuela Secundaria Nº 46 (Morón sur); Escuela Primaria Nº 102 (Castelar sur); Escuela Secundaria Nº 47 (Castelar sur); Escuela Primaria de Adultos Nº 705 (Castelar sur); Centro Educativo de Educación Secundaria Nº 456 (Castelar sur); Escuela de Educación Especial Nº 503 (Morón); Centro de Educación Complementario Nº 801 (Castelar norte); Escuela Primaria N° 17 (Castelar).