Emilia Vasallo es la mamá de “Paly” Alcorta, un pibe de 17 años asesinado por la policía en 2013, y referenta de la Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil, que nuclea a familiares de víctimas de la represión estatal. El viernes a la noche, un grupo táctico de la Policía irrumpió en su casa ubicada en el Barrio Gaona de Morón. En el operativo, catalogado como un allanamiento, la golpearon y amedrentaron a ella y a su hijo.

Cuando Emilia notó que la Policía quería ingresar en su domicilio, les pidió una orden de allanamiento. “Te la voy a mostrar cuando yo quiero”, le dijo un efectivo de civil; “agradecé que no te allanamos a las cuatro de la mañana”, le soltó otro oficial. Empujandolá, los policías se abrieron paso y entraron a su casa.

Su hijo mayor, que vive al lado, escuchó que algo pasaba. Cuando se acercó a ver qué sucedía, los efectivos lo apuntaron con armas, le gritaron que se tire al piso y una vez que estuvo reducido, lo empezaron a golpear. “Él se desesperó porque quería resguardar a sus dos hijitos que estaban solos”, cuenta Emilia, que intentó hacer entrar en razón a los policías para proteger a los niños. “Yo agarro a los nenes y se los alcanzo a una de mis hijas para se queden con ella, mientras que me seguían gritando que me tire al piso”, comentó.

“Cuando le pegan a mi hijo, yo reacciono y salto porque le pegan piñas en la cabeza. Me agarran a mí y una me tira de los pelos al piso y ahí entre cuatro o cinco me dan piñas y cachetazos”, narró Emilia. En ese momento “supuestamente estaba el fiscal, pero no vio nada”.

Entrado el operativo, que duró hasta la 1 de la mañana, los oficiales mostraron una orden de allanamiento firmada por el juzgado N°4. Según contó Vasallo, “era para la  finca y todo lo que haya adentro, no estaba dirigida a nombre de nadie de mi familia”. La orden quedó en manos del Dr. Soares, abogado de La Gremial que representa a Emilia, quien este jueves realizará una denuncia ante la fiscalía, “porque para que haya un allanamiento tiene que haber una investigación previa”.

Emilia marchando con Moni Alegre, mamá de Luciano Arruga

“Ya sabemos cómo operan”

El caso de Paly, que fue asesinado en 2013 por el Policía Tolaba, pasó por tres fiscalías, tres juzgados de garantías y fue dos veces a cámara. El día anterior al allanamiento, Emilia fue al juzgado porque la causa tuvo movimiento.

“Hacía tiempo que estábamos esperando una respuesta, porque después de mucho maltrato y ninguneo, el fiscal general le ordena al fiscal Rapazzo (del juzgado 7) que eleve la causa a juicio. Éste le dice que para él hay darle el sobreseimiento a Tolaba, desacredita y no está de acuerdo con la decisión de fiscal, que le vuelve a decir bajo apercibimiento que eleve la causa a juicio”, explicó.

“Yo creo todo”, responde Emilia cuando le consultan si establece una vinculación entre el movimiento en la causa y el allanamiento, “sabemos cómo operan, sabemos cómo son. Yo soy una de las personas molestas, porque no voy a la fiscalía y me quedo cuando me dicen que vuelva otro día. Nunca fui bien recibida y tampoco mostré docilidad. Para ellos no es bueno que alguien muestre ese ejemplo”.

No es la primera vez que viven una situación similar. “Pasa siempre, porque se creen los dueños de la calle y de todo”, de hecho, la referenta antirrepresiva agregó que “hay un montón de familiares de víctimas de gatillo fácil que hasta les armaron causas, que sufren aprietes como Alfredo Cuellar, que fue secuestrado. Esto lo sufrimos todo el tiempo”. “Yo pude reaccionar de esa manera, y a mí me van a tener que matar para que yo no siga luchando, pero me da temor por mis hijos”, sentenció Emilia.

 

*Foto de portada: Anred