Al aire de La Rebelión Fundamental, Clara Razu, Licenciada en  Economía e investigadora  de la Universidad de la Matanza, analizó las medidas económicas del gobierno en el marco de la pandemia y el alcance en los diferentes sectores de la sociedad.

“Lo que ha obligado esta pandemia es adelantar medidas keynesianas. En la política económica estaba pensado mecanismos para reactivar la economía desde lo que es una profunda recesión por la políticas económicas anteriores”, indicó y agregó que desde el gobierno “nunca pensaron que ese plan de reactivación iba a ser tomado en un contexto de pandemia, sin aprobación del presupuesto y con lo que significa la urgencia. Porque los plazos acordados era primero la renegociación con el fondo, con los acreedores y después la aplicación de un plan económico de carácter redistributivo popular”.En tanto, ahora “se está tomando medidas de carácter de políticas económicas keynesianas antes que cualquier tipo de arreglo”.

Añadió a su vez que “las circunstancias hace que necesiten de ese tipo de política porque la economía se mueve un función de que haya circulación de personas y por lo tanto de bienes y lo que hay que evitar por una cuestión de salud hoy, es la circulación de personas y bienes. Entonces, cuando se interrumpe esa circulación también se interrumpe la circulación de dinero y es justamente el problema que tienen que  resolver a partir de una política económica distributiva, que es una política económica pensada, pero no en este contexto”, explicó.

Por otro lado, en relación a las medidas sanitarias  para frenar la expansión del virus, planteo la cuestión de  aquellas personas que deben atravesar las medidas de aislamiento en otros contextos que no corresponden con quienes cuentan con un privilegio de clase que les permite quedarse en sus casas. “El tema más complejo en esta situación, son los casos de las personas sin casa y el caso de las personas que viven hacinadas, en donde, si en alguna zonas urbanas la cola se hace afuera del supermercado, en algunas barriadas la cola se hace frente a la canilla de agua y esto es lo más complejo y frente a esto los que están actuando son las Secretarias de Desarollo Social de los municipios, que son los que tienen mayor contacto con estas situaciones locales de emergencia”.

Las enfermedades no hacen diferencia pero siempre atacan al que menos tiene, al más vulnerable, al que menos acceso tiene a las medidas de higiene, a las cuestiones de profilaxis y la cuestión al acceso a la alimentación que le permita sustentarse”, consideró.

Por su parte,  analizó la situación de los trabajadores informales en relación a las medidas económicas que tomó el gobierno.“Qué pasa con los trabajadores informales que no tienen ningún tipo de registro”, formuló. “Todo lo que está registrado en AFIP, es sencillo, porque entrás ahí y verificás si es categoría A o B, si tiene otro ingresos familiares, pero hay un montón de trabajadores que no tienen ningún registro, entonces ellos tienen que ingresar a la página que creó Anses, donde se va a crear otra base de datos. Pero además, como no tienen ningún tipo de formalización también tenés que crear los mecanismos de cobro y los mecanismos de cobro más difundidos son las oficinas de correo”. Frente a esto, se preguntó cuál es la situación con los trabajadores de aquellos pueblos de las provincias donde las distancias físicas se maximizan.

“Para nosotros es muy sencillo el ingreso a una página o registro de Anses. Pero, están seguros que todos nuestros compatriotas tienen la misma facilidad de acceso”, se preguntó Razzu. Para ello, explicó que tanto el organismo de Anses y el Ministerio de Desarrollo Social “asigna trabajadores sociales para que pueda apoyar en ese trámite, que implica el despliegue de un operativo complejo, “pero con un agravante que es la urgencia”, indicó.

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