Los espacios culturales tuvieron que reconvertirse por la pandemia. En el caso del Centro Cultural Discépolo de Morón, decidieron adoptar la modalidad on line de talleres y el streaming. Los talleres virtuales continuarán durante el verano y en febrero tienen previsto probar una actividad de manera presencial.

Al aire de En Tránsito, Damián, integrante del Cultural Discépolo, hizo un balance del funcionamiento del espacio. “Fue un año bastante duro, tener que reinventarse, hay espacios que pasaron a ser verdulerías y otros espacios que intentaron sostener las actividades construyendo un soporte virtual como fue el caso del Cultural, eso nos permitió seguir  trabajando”, ya que “hay muches que viven de la actividad artística y eso también se puso en evidencia”, señaló.

 Fue difícil. Era hacer otra cosa de lo que veníamos haciendo.

También se refirió a cómo repercutieron las medidas de aislamiento. “Había una comunidad de 200 personas en el Cultural que participaban de los talleres, de repente todo  eso pasó a ser treinta personas por semana, o sea fue un cambio muy fuerte. También algo que entendimos fue el tema tecnológico,  que  de repente nunca concebimos que el celular o la computadora iban a ser tan importante y a la mayoría les agarró sin ese soporte tanto para tomar clases como para darla”, sostuvo.

Con respecto a la vuelta de las actividades dijo que “es bastante complejo porque muchos espacios son espacios alternativos y muchos protocolos tiene que ver con un espacio más formal y eso es una complicación para los espacios alternativos”. 

Por último, agregó que las actividades virtuales llegaron para quedarse. “Yo creo que se abre un lenguaje nuevo, de hecho cuando se planteó hacer las clases virtuales, la propuesta era que después continúe”.

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