El Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Observatoria UNDAV) que coordina el Mg. Santiago Fraschina analizó cómo se ejecutaron las partidas presupuestarias para género entre enero y octubre del año 2019, en contraste con los años 2016, 2017 y 2018 de la gestión actual y 2015 del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Si se mira la inversión del año 2015, con la inversión actual, el área de género perdió más de un 30% de recursos.

Analizar el desarrollo de las políticas públicas de género, permite observar cómo la crisis económica, repercute en las mujeres, lesbianas, trans, travestis, no binaries e identidades disidentes. Así, si bien el Observatorio UNDAV evaluó, la ejecución presupuestaria de las partidas que afectan al colectivo de mujeres junto con los indicadores de ingreso y empleo según sexo y el Presupuesto 2020 con Perspectiva de género, podemos reponer que demás identidades, se encuentran en igual o peor situación.

PH: Flor Cerchiara

¿Qué dicen los números? En 2019, aumentó la participación de mujeres en el mercado laboral, ésta inserción no se vincula a una sociedad con igualdad de oportunidades para mujeres y varones sino que es consecuencia de la profundización de la crisis económica y social que vivimos lxs argentinxs. Por lo tanto, se trata de un ingreso que sucede en un marco de desigualdad: las mujeres percibimos ingresos más bajos, nuestras tasas de desempleo, subocupación y empleo no registrado son mucho más altas. Los números muestran que estamos frente a una “feminización de la pobreza” al observar que 7 de las 10 personas que constituyen el decil más pobre de la sociedad son mujeres. Por el contrario, si quisiéramos saber quiénes conforman el decil más rico de la sociedad, se observa que de cada 10 personas, 7 son varones.

La problemática de la “feminización de la pobreza” no puede escindirse del rol histórico adjudicado a la mujer en nuestras sociedades (puesto en discusión por los feminismos actualmente). La asimétrica distribución del trabajo doméstico no remunerado influye en la desigualdad laboral sufrida por las mujeres. En otras palabras, al ocupar más tiempo de nuestras vidas en tareas domésticas y de cuidado no remuneradas, las horas liberadas para el trabajo son menores y por lo tanto, los ingresos también se ven reducidos. Según el último informe del INDEC sobre distribución del ingreso (segundo trimestre de 2019), el salario promedio de los varones fue de $25088, en cambio, las mujeres sólo alcanzamos los $18257. La diferencia salarial entre varones y mujeres representa más de un tercio (37,4%).

Pero ¿cómo pueden revertirse procesos que responden a lógicas sociales? ¿cómo el Estado puede accionar para equilibrar la balanza y garantizar igualdad de oportunidades? La respuesta es clara: política pública. Sin embargo, así como la actual gestión profundizó la pobreza y la desigualdad, aumentando todos los indicadores negativos, recortó áreas esenciales para la aplicación de políticas públicas que se orientaban a reducir las condiciones estructurales y coyunturales que propician la desigualdad en materia de género.

En el Instituto Nacional de las Mujeres (INAM) el crédito asignado en 2019 fue de $261 millones, debido a la inflación -54% interanual- el presupuesto sufrió un recorte del 19,9% con respecto al 2018. Además, determinadas áreas, tales como “Capacitación para el Desarrollo Integral de la Mujer” y “Escuelas Populares de Formación de Género” entre 2017 y 2019 registraron recortes superiores al 47%.

Para el caso del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, el presupuesto destinado a género para 2020 representa un 72,3% menos que en el año 2015. Este Ministerio en materia de género tiene como principal objetivo fortalecer la Educación Sexual Integral (ESI) en las escuelas impulsando un tratamiento amplio y transversal, “garantizando el aprendizaje de saberes y habilidades para la toma de decisiones conscientes y críticas en relación con el cuidado del propio cuerpo, las relaciones interpersonales, el ejercicio de la sexualidad y de los derechos de los niños, las niñas y los jóvenes de todo el país”. El recorte extremo ejecutado por el gobierno de Cambiemos no sólo redujo la implementación de la ESI a una cuarta parte de lo que representaba en 2015, también desnudó la hipocresía detrás de lxs integrantes de su partido que ante el debate por la ley ILE (Interrupción Legal del Embarazo) en 2018 instaban a una mayor educación en la población argentina.

PH: Flor Cerchiara

Otro dato importante que arrojó la investigación de UNDAV se vincula a la subejecución que sufrieron muchas de las partidas destinadas al área de géneros de los diferentes organismos. En el Ministerio de Salud y Desarrollo Social todas las partidas fueron subejecutadas y también registraron recortes en relación al Presupuesto 2020. Por ejemplo, la partida para “Secretaría de Salud” sólo fue ejecutada en un 40% al igual que la partida de “Desarrollo de la Salud Sexual y la Procreación responsable”, en cuanto al área de “Apoyo a la reproducción médicamente asistida” y el área de “Salud Integral de la Adolescencia” sólo ejecutaron el 20% del presupuesto asignado.

Pero el gobierno no sólo aplicó ajustes al interior de los organismos públicos sino que además redujo las posibilidad de compra de los hogares más pobres de nuestro país, en otras palabras, el mismo gobierno abonó a la “feminización de la pobreza”. La Asignación Universal por Hijx (AUH) es percibida en hogares compuestos mayoritariamente por mujeres, por lo tanto, cualquier disminución de la misma afecta la economía de las mujeres más pobres de nuestro país. Entre 2018 y 2019, el presupuesto asignado sufrió un recorte del 5,8%.Si bien, el informe del Observatorio UNDAV es exhaustivo y da cuenta de otros organismos y áreas que sufrieron recortes, también demuestra cómo el Estado bajo la conducción de Cambiemos buscó borrar la perspectiva de género de determinadas instituciones. En el Presupuesto 2020 cuatro entidades dejarán de recibir ingresos en concepto de “Acciones por la Equidad de Género”, se trata de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, la Policía Federal Argentina, la Prefectura Naval Argentina y el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto. En un país donde una mujer muere cada 25 horas, víctima de violencia de género, el gobierno desfinancia áreas centrales en el tratamiento de ésta problemática. En consonancia con este recorte, las partidas orientadas a erradicar la violencia de género en 2020 sufrirán una reducción real del 4%.

PH: Laki Pérez

Así, los desafíos para el próximo gobierno son claros: en primera instancia, se espera una recuperación de las partidas presupuestarias que permita consolidar la perspectiva de género como política pública. Veremos qué lugar ocupa la creación del Ministerio de la Igualdad en esta recuperación. Será necesario que el mismo no aglutine todas las acciones y trabaje en pos de una real transversalización de la política pública para llegar a todos los sitios, a todos los organismos, a todos lxs ciudadanxs. Las demandas del movimiento de mujeres, lesbianas, trans, travestis, no binaries e identidades disidentes permanecerán en las calles, será responsabilidad del próximo gobierno tomar esas demandas en pos de una sociedad libre de violencias, en pos de una sociedad para todEs.