La Asociación Civil El Transformador funciona en la casona ubicada en pleno corazón de Haedo desde las asambleas barriales de 2001. Desde ese entonces, lleva adelante diversas actividades comunitarias, además de un trabajo territorial de acompañamiento a niños, niñas y jóvenes con experiencia de vida en calle y a mujeres en situación de violencias de género. Actualmente también habitan el espacio otras organizaciones como Caracolas y Sembrando Rebeldía.

Aldana Sardelli, integrante de El Transformador, explicó a FM En Tránsito que el fallo ratifica que el inmueble fue cedido por Manuel Fresco (h) y que no existió ocupación forzada, como se pretendió instalar en la denuncia original.

Por su parte, Sebastian Alonso, también de la organización, consideró que la resolución es una muestra de que  “luchar sirve y da buenos resultados”, a la vez que destacó la importancia de este espacio en la zona como “epicentro de organización en el Oeste”.

La decisión del Juzgado n° 11 de Morón sienta un precedente en el reclamo por la expropiación definitiva de la casona por parte de la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires. De concretarse la operación, el inmueble sería cedido en comodato al Municipio de Morón y a la organización comunitaria.

Además, sirve de base para otras organizaciones que estén en la misma situación. En este sentido, Alonso remarcó que lo histórico de la decisión judicial es que “la propiedad privada se pone en cuestión en base al trabajo y el aporte a la comunidad que hacen las organizaciones. Esto también sirve para otros proyectos que están en la misma situación que nosotros y nosotras”.

Tenemos el reconocimiento hace muchos años tanto del estado nacional, provincial y municipal. Necesitamos que la expropiación salga con presupuesto

En paralelo a la vía judicial, el conflicto por la casa tiene su camino legislativo. Recientemente, el legislador Adrian Grana había presentado un proyecto en la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires para suspender cualquier intento de desalojo por 180 días. Mientras tanto, circula en comisiones el proyecto de Ley de Expropiación definitiva.

“El antecedente está en 2013 cuando la Legislatura bonaerense aprobó la Ley de Expropiación y frenó el litigio iniciado por los herederos para desalojar a la organización. Sin embargo, la Provincia no hizo efectivo el pago del valor fiscal a parte de la familia del ex gobernador Manuel Fresco, de quién era la casona originariamente”, explicó Sardelli. Por eso, esta vez, se busca que la norma salga con partida económica.

Imagen: El Transformador

La casona perteneció a Manuel Fresco, gobernador bonaerense entre 1936 y 1940. En 1998 el inmueble se declaró patrimonio histórico de la Provincia de Buenos Aires. Años después, Manuel Fresco hijo la cedió a la organización para que se realizasen allí actividades culturales y comunitarias.

En un rápido repaso, Aldana cuenta que “antes de que se nos cediera, la casona estuvo mucho tiempo abandonada. En 1998 los vecinos y vecinas lograron que se declarara patrimonio histórico de la Provincia de Buenos Aires. No solo por la infraestructura sino porque esa casa tiene que ver con la historia de Morón y de la Provincia. También para evitar una posible demolición, se logró que se la declarara Patrimonio Histórico”.

La casona es epicentro de lucha y organización en el Oeste

En el 2013, la Legislatura sancionó la Ley 14.551 que consideraba en su artículo 1° de utilidad pública y sujeto a expropiación el inmueble. También facultaba al Municipio de Morón a realizar convenios con instituciones sin fines de lucro que desarrollen actividades culturales en el ámbito local. Pasado el plazo previsto en cinco años, la norma perdió vigencia pues la Provincia nunca efectivizó el pago a la familia.

El fallo consolida un capítulo hacia la expropiación definitiva. “Es un hecho histórico para El Tranfo pero también para las organizaciones comunitarias. Es avalar que hay un trabajo reconocido y sostenido por vecinos y vecinas de Morón y toda la zona Oeste del Gran Buenos Aires. Se reconoce que hay un bien común que es para la comunidad. Desde el 2002 nunca se dejaron de hacer tareas comunitarias y eso tiene una valor social”, resaltó Aldana.