Integrantes de la Feria de San Telmo -espacio característico de la Ciudad de Buenos Aires y reconocido turísticamente- denuncian el avance de un proyecto privatizador sobre el espacio público que pretende la instalación de los conocidos  paseos de comidas denominados, Foodtrucks,  a lo largo de la calle Defensa.

Es por eso que hace algunas semanas los trabajadores se ven impedidos de acercarse a su lugar de trabajo “debido a los operativos del Ministerio de Ambiente y Espacio Público, apoyados por la Policía y cuerpo de la Infantería” situados allí, indicaron.

Foto cedida por trabajadores artesanos

Los feriantes por medio de un comunicado explicaron que  se trata de un “proyecto impersonal que busca  favorecer económicamente sólo a unas pocas personas”  y además arrebatarles  “el lugar de trabajo a cientos de artesanos que hace años vienen construyendo un espacio cultural reconocido internacionalmente”.

Según detallaron, el futuro proyecto de corredor gastronómico forma parte de un acuerdo entre  “el Gobierno de la Ciudad con la cúpula de la Cooperativa El Adoquín, integrada a la CTEP”, en el que dejaron entrever sería  parte de “un pacto antidemocrático concertado a espaldas de la mayoría de sus integrantes, fuera de toda asamblea y participación horizontal” que implica  el desalojo varias  cuadras de la calle Defensa al  800 hasta la altura 1000.

Si bien manifestaron que desde “el Gobierno de la Ciudad están divulgando que la reubicación implica la legalización de la feria”, para los trabajadores, esta medida no hace más que agravar el conflicto ya que la pretendida relocalización abarca cuadras de la calle Defensa al 700, “donde  ya existe otra feria que viene funcionando activamente desde hace al menos diez años”, explicaron  y agregaron que lo que platean como solución, “consiste en atropellar a otros feriantes y en la manipulación de los artesanos para que en definitiva terminen confrontados entre sí”.

Los trabajadores artesanos recalcaron que “hace más de una década han dado vida a un destacado atractivo turístico y de un día para el otro son tratados como delincuentes y se ven impedidos de mantener a sus familias con la capacidad de su trabajo”.

Foto cedida por trabajadores artesanos

Por este motivo, un grupo de integrantes de la feria que no  adhirieron al acuerdo  del gobierno porteño, decidieron  defender su lugar de trabajo y denunciar lo que consideraron  “un pacto cargado de vicios que no contiene las más básicas normas de respeto, dignidad y convivencia”. Para ello acordaron acciones de resistencia en el espacio que vienen sosteniendo los días domingos hace algunas semanas.