Por Eduardo Latino, Periodista desde Mendoza

 

El viernes último, se aprobó en la Legislatura la reforma de la Ley 7722, que prohíbe el uso de sustancias tóxicas en el proceso de lixiviación en la minería. La marcha llegó cerca de las 7 de la mañana al nudo vial de la capital mendocina, que es la puerta de ingreso a la ciudad. Cerca de 50 mil personas se movilizaron y llegaron a Casa de Gobierno donde exigieron el veto de la reforma por parte del gobernador de  Cambia Mendoza, Roberto Suárez. El mismo gobernador fue quien envió el proyecto de reforma de la ley días después de su asunción. La represión llegó en horas del mediodía y la siesta e intervino en la decisión el Ministerio de Seguridad, bajo la órbita de Raúl Levrino, el otrora Director de la seguridad de la Municipalidad de Capital mientras Suárez era intendente de la comuna. El mismo Suárez que acordó con Alberto Fernández en la reunión de los gobernadores radicales en Casa Rosada, la modificación de la 7722.

 

El gobierno provincial cercado por la ruptura del pacto con el PJ local, al salir en horas de la tarde de ayer el presidente del partido, el Diputado Nacional Guillermo Carmona, a través de un Twitter a pedirle el veto de la reforma al propio Suárez. El gobierno definió cercar la Casa de Gobierno de vallas y policías de Infantería, a la vez que abre una mesa de diálogo con representantes de la movilización. En horas del mediodía, el que resultó vocero y negociador del gobierno fue el Secretario de Ambiente, Daniel Mingorance, quien salió en una improvisada conferencia de prensa a ratificar que el gobierno no se mueve de la decisión política de reformar la 7722. Mingorance aseguró que “la ley pasa a su promulgación y posterior ratificación”. Con aspecto desencajado y muy nervioso se lo notó al jefe de la cartera ambiental de la provincia, en medio de un conflicto que crece con el pasar de las horas.  A la vez anunció una reunión para las 17 horas con los y las representantes de la movilización, lo cual no ha sucedido hasta el momento. Mientras tanto, el propio Mingorance salió a cruzar a las Asambleas socio-ambientales al decir: “que hay que definir qué es consenso social”.

 

Pese a la provocación de Mingorance y el silencio del gobernador Suárez, las distintas organizaciones y personas que se emplazaron hasta las puertas cerradas de la Casa de Gobierno decidieron llevar adelante una asamblea para definir los pasos a seguir. En ese momento, un grupo de encapuchados comenzó a provocar a la policía apostada detrás de las vallas, lo cual llevó a que rápidamente reprimieran con gas pimienta. Rocío Brida, de la Asamblea de Autoconvocados de Uspallata, comentó que “aparecieron personas que proponían cosas con mucha violencia y trataban de boicotear todo lo que se proponía para hacer. Saltaban a proponer cosas alocadas y sin respetar a la asamblea”. El enfrentamiento se recrudeció y terminó en una feroz represión de parte de la Policía de Infantería de Mendoza con gases lacrimógenos y balas de gomas. Los y las detenidas ascienden a por lo menos 16 personas, entre quienes se encuentran las abogadas Julieta Lavarello y Florencia Alderisi. También han detenidos a Mauricio Molina, Franco Galla, Emmanuel Martínez, Manuel Barroso, Daniela Calle, Sebastián Garriga y José Romano. Por estas horas han liberado a algunos de los detenidos.

 

La represión se extendió por las calles Patricias Mendocinas y Colón. Pese a la dispersión de la manifestación, la misma se reorganizó en dos puntos: el km0 de Mendoza y nuevamente el nudo vial. Infantería volvió a reprimir con balas de goma. Luego de la represión, una larga columna de alrededor tres cuadras de manifestantes se dirigieron al km0, donde se plegaron a quienes ocupaban ese punto desde la desconcentración en Casa de Gobierno.  La Asamblea Mendocina por Agua Pura ha convocado para esta noche un cacerolazo en el km 0 y ya marcha por las calles del microcentro.

 

Por estas horas, los costos políticos son incalculables tanto para la UCR como para el PJ. El pacto entre los dos partidos mayoritarios comienza a romperse y la reconfiguración del mapa político es inminente. Desde el PJ, tanto Lucas Ilardo como Anabel Fernández Sagasti han quedado debilitados y con un frente que ya se visualiza sus rupturas. Mientras tanto, Cambia Mendoza, tiene los días contados a partir de la represión y de los diputados y senadores que no acompañaron la reforma. A este bloque se le suma que Libres del Sur y el Partido Socialista tendrán que dar respuesta en las próximas horas ante lo sucedido en estas largas jornadas.

 

Entre tanto, el enojo se multiplica y se suman mayores sectores al reclamo. Se espera en las próximas horas un masivo cacerolazo y distintas medidas de fuerza en distintas partes de la provincia. Hoy la jornada ha sido agobiante, una temperatura en las calles que superaban los 40º y una movilización que sin dudas cumplió con su llamado: La marcha más grande de la historia de Mendoza. Emularon las marchas de la dignidad en Chile y sin dudas el objetivo lo cumplieron. Las banderas mapuches y las wiphalas flamearon en cada punto de la ciudad. El pueblo mendocino ha demostrado que en Mendoza “no hay licencia social”, lo grita hasta entradas las horas del sol.