Representantes sindicales a nivel provincial pidieron a las Dirección de Educación y Cultural que se suspendan las clases presenciales ante el aumento de contagios de covid-19. A su vez, gremios de docentes y auxiliares de Morón se reunieron con autoridades del gobierno municipal para analizar la situación sanitaria en el distrito y manifestarles su preocupación.

ATE, SOEME, UPCN, UDA, FEB, SADOP y SUTEBA se juntaron con el Jefe de Gabinete de Morón, la presidenta del Consejo Escolar, el presidente del HCD y concejales para pedir el fortalecimiento de los protocolos en la escuelas, el nombramiento de cargos de los docentes dispensados y la mejora en la conectividad a internet. Además, plantearon la necesidad de suspender la presencialidad ante un agravamiento de la situación sanitaria.

Al aire de Todo Otra Vez (lun a vier de 16 a 18hs por En Tránsito) Luján Cottone, Secretaria General de la delegación Morón del Sindicato Docente de Escuelas Privadas de Morón (SADOP), se refirió al encuentro y mencionó que desde las organizaciones sindicales llevaron a las autoridades “el clima que se está viviendo en las escuelas y las necesidades que tenemos”, como “la necesidad de hacer un trabajo colaborativo y de socializar información que nos permita tener un panorama de la trazabilidad del virus y del impacto que esto va teniendo en la comunidad de Morón en forma general, pero en las escuelas en forma particular”.

Cottone señaló que en el distrito de Morón el 0,9% de las burbujas se encuentran aisladas. Si bien no es significativo en el total de las burbujas, sí alertó que “el impacto vienen dándose mayormente en alumnos, por ser contactos estrechos con algún familiar”. Esto se debe a que “la escuela indefectiblemente está inmersa en una comunidad donde el virus circula”, y uno de los puntos más complejos en ese sentido es el uso del transporte público por parte de docentes y familias, lo que hace que “todos los cuidados que se toman al interior del establecimiento se pone en conflicto con lo que pasa afuera”, mencionó.

En ese contexto es que los gremios de la educación remarcaron, tanto a nivel provincial como municipal, la demanda de suspender la presencialidad, en forma transitoria y por periodos cortos, sujeto a cómo evolucione la situación sanitaria en cada localidad. “En distritos donde los casos crecen y los centros de salud se van saturando, probablemente sea necesaria la suspensión, la presencialidad no puede sostenerse a cualquier costo”, afirmó Cottone.