A poco más de un día de consumado el golpe de Estado en Bolivia, en el país vecino continúa la resistencia, pero también la represión y la incertidumbre. Mientras, en Argentina, la comunidad boliviana e indígena, junto a organizaciones sociales, sindicales y políticas se movilizaron en repudio.

Al aire de FM En Tránsito circularon distintas voces que pintaron el panorama que se vive por estas horas en el Estado Plurinacional de Bolivia, echaron luz sobre los intereses de los golpistas y analizaron las reacciones de la comunidad internacional.

Roger Medina Cambia, comunicador popular de Cochabamba, se comunicó con Imaginación Es Poder y reportó que ayer a la tarde “Evo Morales arribó al trópico de Cochabamba, que es el bastión del MAS, para resguardar su seguridad”. Mientras que “acá en Bolivia seguimos sin un gobierno. La Asamblea Legislativa Plurinacional aún no ha hecho una convocatoria oficial para que se pueda constituir un ‘gobierno de transición’ como es el eufemismo que se está utilizando para tratar de matizar lo que sería un gobierno de facto”. A pesar de que todavía las instituciones no avanzaron, “algunos diputados y senadores de la oposición están haciendo un llamamiento a sus pares para que acudan a la ciudad de La Paz a poder terminar este proceso”.

Es que ante la renuncia del presidente y del vice, le correspondería a Adriana Salvatierra, presidenta del Senado, asumir el cargo por el orden de sucesión constitucional. Pero Salvatierra también presentó su renuncia y se especula que la que podría asumir el gobierno es Jeanine Añez, vicepresidenta segunda del senado y opositora a Evo. Frente a este panorama, Roger considera necesario recordar que “las renuncias se han dado en un contexto muy peculiar, con los grupos autodenominados cívicos que han utilizado una estrategia para coartar las decisiones de la cúpula del MAS en el gobierno central y los regionales”.

Francisco Lavolpe es especialista en relaciones internacionales y afirmó, en diálogo con Todo Otra Vez, que “se trata de un golpe de Estado, se le quieren buscar algunas fórmulas especiales, a través del llamado poder blando, pero se trata nada más y nada menos que de un golpe de Estado”.

Ante la escalada de violencia que se vive en el vecino país, Lavolpe consideró que “lo importante es preservar las vidas humanas, la situación se ha tornado lo suficientemente grave y sin control como para que haya una intervención de los organismos internacionales, tiene que haber una acción del resto de los países de América Latina para por lo menos evitar el derramamiento de sangre“. En ese sentido, cuestionó el posicionamiento que tomó el gobierno Argentino, que habló de “crisis institucional” en Bolivia y repudió el papel de la OEA “que tuvo un rol muy importante en los argumentos para este golpe”.

Además sentenció que “ningún golpe de Estado en América Latina se hace sin el aval de los Estados Unidos”, por lo que es central definir los motivos que hay detrás de esta operación: “recuperar los recursos naturales sensibles que tiene esa región, especialmente el gas y la minería”, afirmó.

Hormigas en la Cocina dialogó con la analista internacional Stella Calloni, autora del libro “Evo en la Mira, CIA y DEA en Bolivia”, quien repasó que antes del gobierno de Morales “había un apartheid como lo hubo en Sudáfrica, pero contra la población indígena que era la verdadera dueña del territorio boliviano”. En ese sentido, consideró que “se iría hasta hace un siglo atras si vuelven a poner las cosas como  estaban antes de que Evo llegara”.

En cuanto a la renuncia del presidente, Calloni expresó que “una de las cosas que influyó en Evo para salir, es que sabía  que las comunidades indígenas era las que más caro iban a pagar en manos de estos criminales, porque Camacho es un criminal”.

Por último, Iber Mamani, referente de la comunidad boliviana en Argentina e integrante del MTE, habló con Todo Otra Vez desde la masiva movilización que se realizó en la Embajada para repudiar la destitución de Evo, y en la que la comunidad boliviana e indígena presente decidió conformar el “comité cívico de resistencia al golpe” y preparar una vigilia.

“Hay muchxs autoconvocadxs y organizaciones sociales y políticas, ha sido una marcha masiva en repudio de al golpe y los actos violentos y racistas que hay contra líderes campesinos e indígenas”, mencionó respecto a la marcha”.

A su vez, expresó que “hoy Bolivia está en una situación muy crítica. Mis compañeros allá en el Alto me cuentan de que ahora las fuerzas policiales están saliendo a reprimirlos porque están negando este golpe. Lamentamos que líderes de otras naciones, como es el caso de Mauricio Macri, no se pronuncien en contra”.

Marcha en repudio al golpe en la Embajada de Bolivia en Argentina. Ph: Laki Perez