La toma de muestras a familiares de desaparecidos del terrorismo de Estado comenzó en octubre del año pasado. La convocatoria se da en el marco de la «Iniciativa Latinoamericana para la Identificación de Personas Desaparecidas».  La extracción de sangre se hace en todos los hospitales públicos del territorio bonaerense y se entregan al Archivo Nacional de la Memoria. Hasta el momento quedan identificar los restos de 600 personas.

La convocatoria surge a partir de un acuerdo entre los Ministerios de Salud y Justicia de la Provincia de Buenos Aires junto al Equipo Argentino de Antropología Forense. Hasta ahora se aportaron 51 muestras  .

Noemí “Yiya” Logiurato,  coordinadora del área de Derechos Humanos de la Dirección Provincial de Hospitales explicó que cualquier familiar de detenido desaparecido puede acercarse a cualquier hospital y dar una muestra de identificación. El Equipo Argentino de Antropología Forense tiene 600 cuerpos sin identificar».

Logiurato es también familiar de víctimas del terrorismo de Estado. Su padre, hermano y tío están desaparecidos. En el 2008 ella participó de una convocatoria similar impulsada por el EEAF. “En su momento yo como familiar de desaparecido di mi muestra de sangre en el Hospital provincial Oñativia porque lo tenía cerca. Es importante que las personas concurran a un lugar cercano».

Además, recuperó una experiencia reciente. «En el Hospital Neuropsiquiátrico de Necochea se acercó una mujer. Ella contaba que su hermano había desaparecido en la localidad de Berisso. Él era trabajador de la siderurgia y ella nunca había podido aportar su muestra de sangre por la distancia. Con esta iniciativa, acercamos los hospitales a los familiares».

 

Abrir los archivos

Las áreas de Derechos Humanos de los hospitales provinciales impulsan la búsqueda de archivos internos relacionados con atención por guardia y nacimientos durante la dictadura cívico militar. Logiurato insistió en la necesidad de visibilizar el rol de los Hospitales provinciales durante el terrorismo de Estado

«Los hospitales tuvieron mucho protagonismo durante la dictadura cívico militar. Allí se detuvo a compañeros y compañeras. Luego se los llevaron a campos de concentración. En los hospitales hay archivos que nos pueden dar información», contó Logiurato. «A partir de esos informes se pudo constatar que una compañera estudiante de enfermería fue secuestrada en el Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero. Su familia nunca lo había denunciado».

Los legajos del personal hospitalario detenido desaparecido y los libros de guardia y parto son la clave. «Muchos compañeros y compañeras eran trabajadores y trabajadoras de la salud fueron secuestrados, detenidos y desaparecidos. A sus familias les llegaba el telegrama de despido por abandono de trabajo».

Logiurato explicó que hay centros de salud en los que no hay registro correspondiente al período de la dictadura. «Hay hospitales que sólo tienen archivos desde el 83. Otros han destruido la información».