Por Martín Flores

Al aire de Imaginación es Poder (lun a vier de 14hs a 16hs por En Tránsito), Mariano Civitico, desde Italia, paso por el aire con su columna y desde allí se  refirió a la singular manera con que los medios masivos  abordan los femicidios: invisibilizando al victimario y cuestionando a la víctima. Una estrategia que responde a los sutiles mecanismos del poder patriarcal, que defiende los privilegios de quienes abusan y ataca los derechos de las abusadas.

En los últimos días, en Argentina fueron noticia varios asesinatos de mujeres cometidos por hombres, y los grandes medios de prensa cubrieron esos crímenes con títulos nada inocentes como “Encontraron muerta a” o “Hallaron sin vida el cuerpo de”, vendiendo únicamente el suceso policial, el morbo comercial, el espectáculo amarillo, pero evitando describir no sólo la trama de violencia y poder que cada historia contiene, sino también silenciando el sistema que la envuelve y reproduce.

“Eso es algo que también ha sucedido aquí” –contó Mariano–. “La semana pasada, una joven de 28 años llamada Elisa Pomarelli fue estrangulada en Piacenza por un colega de trabajo que no aceptó el hecho de ser rechazado sexualmente por ella.”

En cuanto a los detalles del hecho,  reveló que “habían comido juntos, luego la asesinó, ocultó el cuerpo y se dio a la fuga durante dos semanas, hasta que finalmente se entregó a la Policía”.

Pero el modo en que es relatada la noticia, indigna tanto como el hecho que narra. “Esto podría haber sido un lamentable caso más de femicidio como hay tantos aquí en Italia. De hecho, la estadística que hay en este país es la de una mujer asesinada cada dos días. Pero lo peor de esto, al igual que en Argentina, es el tratamiento que los principales medios de comunicación dieron a la noticia, porque el asesino, llamado Massimo Sebastiani era de rasgos caucásicos y ciudadano italiano”.

Además, hizo referencia  a los modos que este tipo de medios utilizan para manejar las noticias y generar opiniones. “Ya sabemos cuáles habrían sido los titulares si el asesino hubiera sido un inmigrante ilegal de rasgos extranjeros. Seguramente se habría manipulado la noticia para estimular el odio xenófobo, la visión segregacionista, el prejuicio racial. Pero no. Como era un ciudadano de nuestra civilización”. Al mismo tiempo, contó que “el diario Il Giornale, por ejemplo, describió al hombre como `El gigante bueno que asesinó a su compañera de trabajo como consecuencia de un rapto de amor`. Y uno se pregunta cómo se puede adjetivar de ese modo a alguien que mata a una mujer simplemente por ser rechazado”.

“En otros diarios se habló de un crimen pasional, de un hombre simple, de un hombre arrepentido que lloró frente al fiscal cuando confesó su crimen, partiendo de la posición del asesino y victimizando así al homicida”, expresó Civitico.

Estos titulares, estas formas de narrar y comunicar están siendo interpeladas desde hace tiempo por el movimiento feminista, un movimiento que crece y se fortalece en ambos continentes, y que denuncia este tipo de titulares como “Hallaron muerta” y “Encontraron sin vida”, cuando se trata de evidentes femicidios. El movimiento de mujeres denuncia el encubrimiento que existe cuando el crimen es comunicado como si se tratara de un rapto de locura cometido por una persona cualquiera, y no del asesinato de una mujer porque se negó a obedecer o a estar sometida por vínculos de poder naturalizados socialmente.

No hay dudas de que la violencia patriarcal es un régimen internacional. Y como en todo sistema de poder que niega derechos y defiende privilegios, los grandes medios de comunicación son las naves modernas para conquistar y colonizar subjetividades vulnerables, y se constituyen como principales herramientas para generar la sospecha sobre las víctimas y construir una visión que humaniza a los victimarios. Está en lxs lectorxs de esos titulares y esas noticias la responsabilidad de hundir esos argumentos. Hay una marea verde que se encargará de eso.