Luego del ataque a la redacción de Tiempo Argentino el pasado lunes, los trabajadores del diario radicaron la denuncia en la madrugada en la comisaría 31, que dio intervención a la fiscal Verónica Andrade.
En comunicación con En Otras Palabras (lun a vier de 9 a 12hs), María del Carmen Verdú, abogada de CORREPI y representante legal de los trabajadores de Tiempo Argentino, explicó cualés fueron las disposiciones que tomó la fiscal. «Tomamos intervención en la misma madrugada, a partir de que nos enteramos de lo que estaba pasando. Escandalosamente, cuando llegamos nos enteramos que las órdenes de las fiscal eran simplemente identificar a todo el mundo, que los que estaban adentro, o sea la patota, se fueran y que los trabajadores no volvieran a entrar, con lo cual quedaba la policía en el dominio del edificio. A las cinco y media de la mañana la fiscal modificó sus disposiciones y determinó que se restituyera el inmueble a la cooperativa Por Más Tiempo. Lo que no se pudo modificar fue la situación de la patota y de Martínez Rojas que fueron dejados ir a sus casas, con el único recaudo de tomarles los datos».
En la querella, que se presentó en el día de ayer en el Juzgado 28, «se presentan por un lado los trabajadores de Tiempo Argentino, por otro lado los de Radio América y además los tres empleados que estaban en la redacción en el momento del ataque, que fueron los damnificados de las lesiones», explicó Verdú.
«Además de los dos delitos que investiga la fiscal, que son usurpación y daño, estamos planteando que se trata de daño calificado, por ser contra instalaciones electrónicas para transmisión de información. Y por otro lado, agregamos cinco delitos más, entre los que se encuentran la interrupción del funcionamiento de un medio de comunicación pública, la interrupción de las comunicaciones, el delito de amenazas coactivas. Con estos siete delitos, estamos planteando que los que deben intervenir son jueces y fiscales de la justicia nacional», concluyó la abogada.
