El miércoles tres de junio se cumplen 11 años del primer Ni Una Menos y se prepara una nueva movilización masiva para denunciar las violencias por razones de género y exigir políticas públicas y medidas judiciales acordes para su abordaje. Mientras que se construía colectivamente esta marcha para decir que nuestras vidas importan, tres femicidios volvieron a golpear. Por Agostina, por Dulce, por Noelia, y por todas, el Congreso encontrará a miles en la calles.
3J: Un Ni Una Menos construido en asamblea
Es martes 26 de mayo, el salón principal de la sede de Bartolomé Mitre de la CTA se va llenando de a poco. A pesar de que la asamblea se convocó solo una semana antes, en minutos son más de 100 personas. El salón exhibe en sus paredes fotos de Nora Cortiñas, Hebe de Bonafini, Estela de Carlotto, Taty Almeida. Como si la asamblea que está por empezar tuviera, desde antes, el visto bueno de las madres y las abuelas. Luci Cavallero, referenta de Ni Una Menos, empieza la asamblea comentando que esta se realiza tan cerca del 3 de junio porque el colectivo estuvo durante los días anteriores acompañando a los desalojados por el gobierno de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires, explica que estuvieron también en esa problemática, “como venimos estando en todos lados”.

Como cada año, los colectivos feministas encaran la organización de una gran movilización reclamando justicia por el crecimiento y el recrudecimiento de la violencia de género, especialmente en los últimos años.
La violencia de género hoy
El reclamo se profundiza al mismo ritmo que los casos de violencia aumentan. Según el observatorio de violencia de género “Ahora que si nos ven”, solo en los primeros cuatro meses de 2026 se registraron 80 femicidios en todo el país, además de 125 intentos de femicidio (uno cada 26 horas). Raquel Vivanco, directora del observatorio, en comunicación con La Patria de Las Moscas aclaró que incluso los datos que publicaron están infrarrepresentados, “Hemos notado desde la asunción de Milei, una merma en la cobertura de los femicidios en Argentina, el tema se ha corrido de la agenda producto de la ofensiva que ha habido contra los feminismos y por la perspectiva negacionista que tiene el gobierno”.
En ese marco las organizaciones transfeministas apuntan, no solo al reclamo de justicia, sino al gobierno nacional y sus legisladores oficialistas como quienes contribuyen institucionalmente a la situación crítica.
Ya empezada la asamblea, las voces de las participantes se intercalan y se alinean en búsqueda de consensos en la modalidad de la movilización y las consignas. Mónica Macha, senadora provincial de Fuerza Patria es la primera en mencionar el proyecto de “Falsas Denuncias” de la senadora Nacional Carolina Losada. Dice que existe detrás “un lobby pedófilo para evitar que estos tipos puedan ser juzgados. Lo que se busca es que estas denuncias no se hagan, porque si el proyecto avanza, va a ser la primera defensa de todo agresor”
El proyecto de ley de Falsas Denuncias
La senadora propone modificar el código penal para agravar las penas por falso testimonio o falsa denuncia especialmente en causas relacionadas a la violencia de género o intrafamiliar. Plantea una pena de entre 3 a 6 años de prisión para quien denuncie falsamente un caso de violencia de género.
A propósito del proyecto, el Observatorio de Género de los Ministerios Públicos realizó un informe que desmiente los fundamentos propuestos. Explica, por el contrario, que las falsas denuncias representan apenas el 0,09% de las 8,2 millones de causas analizadas entre 2023 y 2025. Aún más, reportó que el 86% de esas falsas denuncias corresponde a conflictos de otra índole (patrimoniales, vecinales, laborales) y sólo el 8% al ámbito de violencia de género/intrafamiliar.
Las falsas denuncias por violencia de género representan entonces solo el 0,0072% del total de las causas.
El observatorio resalta, por el contrario, que el verdadero problema es el subregistro: el 77% de las mujeres que sufrió violencia nunca denunció. Parece ser entonces que hay una diferencia grande de diagnóstico entre las organizaciones que señalan una crecida de violencia y una dificultad mayor para denunciar, y un mundo oficialista que asegura falsas denuncias. Así lo explicó Raquel Vivanco:
“Solo el 18% de las mujeres asesinadas había llegado a hacer una denuncia. Este dato nos habla de que la mayoría de las mujeres no denuncia, y cuando lo hacen el estado no les garantiza su seguridad, y mucho menos su vida”.
La insistencia del transfeminismo
En la asamblea participan personas de diversas organizaciones políticas y sociales. Desde colectivos de izquierda, pasando por sindicatos, madres protectoras, impulsoras de la campaña por el aborto legal y partidos políticos dentro del campo nacional y popular. Incluso en las diferencias ideológicas, la sensación es de abrazo. Así lo dice Lola, una militante de 17 años cuando toma la palabra: “Crecí viendo al feminismo como una herramienta poderosa de transformación social, y hoy acá también lo veo. (…) confió profundamente en cada una de nosotras en esta sala para llevar a cabo esa lucha”. Mujeres de todas las edades y todos los espacios políticos aplauden cuando Lola termina su intervención. En este espacio, la opinión de ella merece el mismo aplauso que el de todas las demás. En este salón, la organización trasciende generaciones, clases sociales, organizaciones e ideologías, el objetivo sigue siendo el mismo, que no falte ninguna.
Luci Cavallero concluyó la asamblea resaltando la “insistencia hermosa del movimiento transfeminista argentino. Casi sin difusión de la asamblea, la llenamos igual. Ya tenemos un entrenamiento de producir, entre visiones muy diferentes que no tienen acuerdos en otros ámbitos, un cauce y un acuerdo político que nos lleva a la calle”.

Cuando, donde y por qué se moviliza
A días del 3 de junio, con la consigna “3J, transfeminismos para derrotar a Milei al FMI y sus cómplices. Ni Una Menos, vivas, libres y desendeudades nos queremos. Unir las luchas y rebelarse es la tarea” los colectivos feministas reconocen y discuten la diferencia de diagnóstico con el oficialismo. Ponen el foco en la resistencia organizada en las calles y en la crecida de la violencia.
Además, como una consigna urgente, en los últimos días se agregó el pedido de justicia por Agostina, Dulce y todas las víctimas de femicidio. De nuevo, a horas de volver a salir a las calles, la violencia machista más extrema vuelve a aparecer y recrudece el reclamo y enciende una chispa: de enojo, de impotencia, pero sobre todo de justicia.
La concentración se llevará a cabo el Miércoles 3 de Junio, desde las 17hs en Plaza Congreso.
