“No queremos un proyecto de arriba hacia abajo. Queremos que el Congreso discuta nuestro proyecto, el que fue elaborado de abajo hacia arriba”. Quien habla frente a una multitud en la Plaza General San Martín de Morón es Zulema Palma, médica, referente del feminismo en el Oeste e integrante de la histórica Mujeres Al Oeste. Frente a la mirada atenta de les más pibis, Zulema se refiere al proyecto de de legalización del aborto elaborado por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito que el año pasado obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados. Mientras, repasa la historia del feminismo en el Oeste cuando un grupo de mujeres salieron a las calles, allá por los 80, a hablar del aborto. “No sólo teníamos que cambiar la legislación, sino también las mentalidades”.

 

También se refiere al anuncio presidencial de enviar al Poder Legislativo un proyecto que despenaliza el aborto. “Queremos legalizar el aborto. Despenalizar es sacar a las mujeres y personas gestantes del derecho de lo penal pero no pone al derecho al aborto dentro del sistema de salud. La legalización implica que tengamos acceso al aborto en el sistema público de salud, en el sistema de las prepagas, de la seguridad social y en todo lugar que se presten servicios de salud”.

El proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) fue presentado por primera vez en el 2007. Recién en el 2018 fue tratado en el Congreso y obtuvo 129 votos a favor en la Cámara de Diputados, en el marco de una histórica movilización en las calles.

“Tenemos claro cuáles son las necesidades que es la de garantizar el derecho al aborto a las mujeres y las personas con capacidad de gestar. Ya hay una despenalización social del aborto. Hoy hay una demanda instalada. Hoy necesitamos que todo el sistema de salud se prepare para dar respuesta a las demandas. Eso implica formar y cambiar cabezas, desplazar a quienes se llaman objetores de conciencia de las jefaturas de Servicios y Direcciones hospitalarias, poner recursos, comprar el misoprostol, aprobar el uso de la misoprostona que es la medicación que haría más efectivo el tratamiento, la producción pública de ambas medicaciones y la incorporación de la técnica a aspiración manual endouterina en los ámbitos de la atención primaria”, afirmó Paula Cruz, también integrante de Mujeres Al Oeste.

“Abortar es mucho menos riesgoso que parir. Cuando las mujeres deciden parir asumen esos riesgos. Cuando se trata de maternidades forzadas es inhumano y  antiderecho”, quien habla es Rosa Mafud, integrante de las Consejerías pre y post aborto en Morón. Sólo durante el 2019, este espacio atendió a más de 1000 mujeres en situación de aborto en este distrito. “Cuando la puerta donde está la ayuda es clara, las mujeres sabemos a dónde ir”.