“Ah, ustedes son chetos”, bromeó Pedro Saborido al notar que FM En Tránsito está ubicada en Castelar. En la previa a su visita a Morón, el humorista, pasó por el aire de Hormigas en la Cocina (Lu a Vie de 13 a 15) para reflexionar sobre la vida en el Conurbano. Junto a The Walking Conurban, Saborido se presentó en el Espacio Paracone, recientemente inaugurado, en el marco de la charla “Estéticas Conurbaneras”.

Caminar por la calle porque las veredas están rotas, tener cuidado de un perro suelto y dar indicaciones de acuerdo a una fachada particular son algunas de las cosas típicas del conurbano. En ese sentido y fiel a su estilo socarrón, Saborido dio cuenta de ellas y negó que sea un espacio donde no predomina el disfrute. “Es una idea tentadora, pero me resisto a creer que la belleza y el bienestar son una negación del conurbano“, sostuvo.

Si bien la palabra es definida en relación a Capital Federal, el conurbano tiene una identidad propia. Cada barrio, cada municipio tiene su historia y sus particularidades, dice. “Ser del Conurbano es ser mil cosas. Nos identifican las cosas que nos juntan. A veces puede ser una pizzería, haber ido a bailar a un lugar, esperar el mismo colectivo”, agregó el humorista.

Además, Saborido bromeó sobre lo que representa vivir en determinado lugar. “Alguien que es progre o zurdo le da verguënza decir que vive en Parque Leloir, por ejemplo. Se hace el boludo. Prefiere decir que vive en un barrio más picante”, lanzó.

Por último, el humorista se refirió a las libertades que supone vivir en el conurbano. “Acá ves muchas piletas pelopincho, pero en zonas céntricas no porque se reproducen en tanto lugares de comportamiento acotado. Es una cuestión de necesidad. Muchas veces es el tipo pone la pelopincho afuera porque no le entra adentro, no porque quiere ser punk”.