Los pueblos originarios de nuestro país continúan siendo objeto de violencia y padeciendo la vulneración de derechos  en diferentes aspectos.Tal es así que el domingo pasado, cuatro jóvenes de la comunidad qom de la región de Fontana en Chaco, fueron brutalmente violentados por parte de efectivos de la policía de la Comisaría N°3 de Fontana.

Para salir a contrarrestar lo sucedido y defender su accionar- después del eco mediático que tuvo el hecho-  integrantes de la familia de Cristian Flores, uno de los presuntos policías implicados, convocaron hoy a un “banderazo” hacía la jefatura de Policía de la región.

Cecilia Solá, integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de Chaco, en diálogo con En Tránsito, afirmó que “la xenofobia y el racismo contra los pueblos originarios en nuestra provincia y en muchisimas provincias de nuestro país no son hechos aislados porque hace muchísimo tiempo que vienen siendo despojados, vulnerados en sus derechos”.

A su vez remarcó que “lo que pasó en Fontana es gravísimo” y agregó que “está muy claro en el vídeo la violencia con la que ingresaron a sus viviendas”.

Sin embargo, denunció que “la violencia continuó cuando se llevaron a los chicos a la comisaría, con sesiones de tortura – que incluyeron amenazas de prenderlos fuego-  hasta que finalmente pudieron ser liberados sobre el mediodía y a partir de ese momento el calvario para lograr obtener justicia y verdad porque se los acuso de estar tirando piedras en la comisaria como si justificara cualquier hecho”.

“Ninguna  excusa puede avalar la terrible violencia que sufrió está familia”.

Cecilia, expresó que “las pruebas de la tortura que sufrieron los chicos están escritas en sus propios cuerpos”, y añadió que  “es tremendo ver como los han golpeado, ver las caras de esos chicos, las costillas y el miedo y desesperación en sus ojos es realmente alarmante“.

Además, mencionó que -entre varias irregularidades que existieron- “la policía  ingreso con esa violencia sin tener una orden de allanamiento, sin tener ningún instrumento legal que  les permitiera traspasar la casa de esa familia”.

Si bien dijo que desde el lado de la policía “hablan de cascoteos a la comisaria”. Cecilia, indicó que “no hubo un solo vidrio roto, no había cascotes alrededor de la comisaria como suele quedar después de un episodio así y tampoco llamativamente  hemos visto ningún video en el cual haya gente tirándole piedras a la comisaria. Entonces, salta a la vista que es una excusa pauperrima e inventada a los apurones cuando salta al nivel que salto la aberración que cometieron”, mostró.

En relación a los acusados, la integrante de APDH, indicó “a cuatro de esos policías identificados se les pidió  placa y arma. Entre los presuntos involucrados se encuentran,  Cristian Foschiatti, Cristian Benítez, Orlando Cabrera, Sebastián Vallejos y Matías Torres, a quienes se les hizo un sumario administrativo pero sin embargo, continúan el libertad.

Por su parte, la Secretaría de Derechos Humanos,se constituyó como querellante y pidió que  se les impute a los acusados por los “delitos de allanamiento ilegal, privación ilegítima de la libertad agravada, vejaciones agravadas, torturas”, entre otras.

Que estén en libertad “es preocupante porque ellos también son vecinos del barrio”, indicó Cecilia, quien además contó que los dias posteriores, los compañeros de los policías “andaban paseando por las calles gritando insultos como,’indios apestados métanse adentro’, con muchísima violencia”.

Por último, remarcó que desde “las organizaciones sociales y de mujeres, como La Mesa Multisectorial Feministas, APDH, Ni Una Menos Resistencia, estamos decididos a acompañar todo el proceso para asegurarnos que los chicos y chicas tengan  la justicia que se merece. Nos interesa la protección de la familia y la protección integral que necesita cualquier víctima de tortura como lo fueron estos chicos”.