Familiares y amigxs de Luciano Arruga, que fue visto por última vez en 2009, luego de ser detenido por la Policía Bonaerense, renovaron su pedido de Justicia con la realización el pasado sábado de una jornada cultural que contó con diversas charlas y espectáculos artísticos, a 4 años de su desaparición.
Al finalizar la jornada cultural, Vanesa Orieta, hermana de Luciano; Juan Manuel Combi, abogado de la familia Arruga; Pablo Pimentel, titular de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de La Matanza; y Eva Asprella, abogada del CELS; reiteraron sus reclamos.
Vanesa denunció que muchas familias que viven en barrios pobres «naturalizan el miedo a la policía y eso tiene que ver con todas las familias que sufren la violencia en los barrios».
En tanto, Juan Manuel Combi dio detalles no conocidos del caso, como que «a Luciano lo tuvieron detenido por primera vez en una cocina» y que «la primera fiscal del caso instruyó a la misma Policía para que se ocupe de la investigación».
Por su parte, Pablo Pimentel consideró que «en realidad no hubo justicia, sólo hubo escraches para que se nos escuche». Además, señaló que «Luciano es un chico que desapareció a los 16 años pero que crece cada día más».
El evento cultural comenzó al mediodía en la esquina de las Avenidas San Martín y Mosconi, en Lomas del Mirador, y a pocos metros de la puerta de la casa que funcionó como destacamento policial hasta 2011, y en el que fue detenido y luego desaparecido el joven de 16 años el 30 de enero de 2009.
A nivel judicial, la Justicia de Garantías de La Matanza resolvió el 9 de enero pasado que la causa, que se investigaba como «averiguación de paradero», deberá ser girada al fuero federal para pasar a ser investigada como «desaparición forzada de persona».
