20224Al no poder sostener la estructura, la empresa fue rematada judicialmente y trasladada al Parque Industrial de Luján. Según trascendió, el edificio fue vendido por  la suma de 13 millones de pesos. Desde hace 50 años, Mecca Castelar se dedica a la fabricación de piezas para luminaria pública e industria automotriz. Luego de la quiebra en el 2012, los trabajadores tomaron posesión y se organizaron en cooperativa.

David Lazarte, trabajador de Mecca, repasó cuál era la situación de la fábrica. “Lo ideal hubiese sido que nos sigamos quedando en el partido porque Mecca Castelar tenía una historia en el distrito. Intentamos sacarla adelante con la cooperativa, en el mismo predio donde históricamente funcionó la fábrica. No pudimos sostener toda la estructura del edificio y más cuando hubo ese gran tarifazo, ya que nuestro insumo principal es el gas. Se nos hacía muy complicado afrontar todo esos gastos. Nosotros teníamos algunos clientes, siempre estábamos tratando de buscar mayor trabajo”.

 

Sobre el traslado la cooperativa, Lazarte explicó que “apareció un cliente nuestro y nos propuso que nos alquilaba un galpón en el Parque Industrial de Luján, con lo cual empezamos a ver de qué manera podíamos trasladarla allá, sobre todo porque significaba seguir manteniendo las fuentes de trabajo de los compañeros y teniendo una proyección más de seguridad”.