Ilustración de Carlos Henrique Latuff

[Por Mariano Civitico, desde Italia] Con la impuesta globalización, que permite al capital financiero transnacional hacer cada vez más lábiles las fronteras estatales mercantilizando recursos naturales y seres humanos, resulta necesario y urgente internacionalizar y solidarizarse con las causas que combaten al mismo enemigo de los pueblos desde hace siglos: el imperialismo.

Una de la referencias globales de esta batalla es el caso palestino que, todavía hoy, pelea contra la versión sionista del imperialismo y contra la invisibilización y tergiversación de los medios de comunicación dominantes. En este contexto, en la ciudad italiana de Turín, se realizó una jornada cultural de memoria y denuncia en conmemoración de la Nakba, hecho histórico que marca el nacimiento del Estado de Israel y el consecuente éxodo forzado del pueblo palestino expulsado de su milenario territorio.

Nakba en árabe quiere decir “catástrofe”. Como la que vienen sufriendo lxs palestinxs desde el 15 de mayo de 1948, fecha en la cual se realizó la declaración de independencia del Estado de Israel según el plan de la Organización de Naciones Unidas del año 1947. Desde ese momento, el pueblo árabe del histórico territorio de la Palestina es víctima de lo que se puede definir, sin mucho margen para el error, como un genocidio.

Una situación de esta naturaleza es posible aún hoy por la complicidad de las grandes potencias y por la indiferencia de la mayoría del mundo que, mal informado o simplemente desinteresado, ignora la sistemática violación a los derechos humanos que realiza Israel. Como acontece también en Libia y Siria, o más cerca de la geografía argentina en Brasil y Venezuela, la mentira, la difamación y la anulación de la historia que llevan adelante las multinacionales de la desinformación son funcionales a los intereses imperialistas que basan su beneficio en la opresión de los pueblos.

Palestina es el caso más representativo de esta siniestra realidad mundial y, por lo tanto, sus emigrados en cualquier parte son conscientes del hecho de ejercer una memoria activa no sólo por necesidad, sino también por el deber de recuperar y reivindicar su historia de lucha, brindando la contrainformación que se necesita para tener una cabal idea de lo que en su tierra sucede.

Por tal motivo, integrantes de la comunidad palestina de Turín realizaron un evento político y cultural para conmemorar la Nakba, reflexionar acerca del contexto actual, y para hacer saber que, a pesar de la invisibilización que sufren, estuvieron, están y estarán siempre luchando por una Palestina libre.

Un pueblo perpetuo

El martes 16 de mayo no tenía planes previstos de antemano para la noche, pero sí ganas de salir a pasear un rato por las calles de Turín. Por lo tanto, como cada vez que me encontraba en esa situación, me remití a la red social creada por Marck Zuckerberg para ver qué eventos me sugería por la zona. Entre todas las opciones llamó mi atención una que proponía proyección de cine documental, música en vivo y comida típica para conmemorar el inicio del forzado éxodo palestino con la creación del Estado de Israel.

La cita era en un bar cerca del puente Rossini, del otro lado del río Dora, y hacia allí me dirigí caminando tranquilamente. Cuando llegué todavía era temprano para el inicio, y así me lo hizo saber un joven de poco más de veinte años. Yo había llegado pasada la hora anunciada, pero se notaba que la cosa venía un poco desorganizada. No me molestó y salí a esperar que pase el tiempo en la plaza que había justo afuera.

Cuando volví a entrar me acomodé en la barra y pedí una cerveza. Enseguida me puse a hablar con Antonio, a cargo del bar, mientras disfrutaba del buffet con comidas de la gastronomía árabe. Antonio me contó que era la primera vez que en ese lugar realizaban una noche como esa y, ante mi pregunta, me indicó que el joven que a mi llegada me había dicho que era temprano para el inicio era el encargado de la organización.

A Khaled, el muchacho en cuestión, lo vi durante buena parte de la velada corriendo de un lado a otro entre la treintena de personas que allí nos encontrábamos. Se lo notaba un poco desbordado y algo nervioso, pero bien predispuesto. Apenas comenzaba la proyección del documental de Al Jazeera sobre Vittorio Arrigoni* nos presentamos. Ahí supe que nació hace veintidós años en Belén, Cisjordania, y vino a Italia para continuar sus estudios. Se mostró contento y agradecido de mi presencia, sobre todo porque yo era el único ajeno a la comunidad palestina o a su grupo de amigxs y conocidxs que se habían acercado.

Después del documental, el evento prosiguió con música en vivo mientras Khaled recitaba poesías en árabe, las cuales eran traducidas al italiano por quienes lo acompañaban arriba del pequeño escenario. Para finalizar, fue Younis, palestino sexagenario de casi cuarenta años de residencia en Italia, quien tomó el micrófono para realizar un recorrido histórico y un análisis del contexto actual del conflicto.

Palabras claras y concisas las de Younis, producto de su conocimiento y experiencia. Como así también las de Khaled, quien me explicó que el sionismo robó la historia palestina con el objetivo de borrarla. Me contó que decidió realizar el evento en conmemoración de la Nakba porque “lamentablemente en los medios del mundo nunca se dicen estas cosas, porque son controlados por sionistas”. Además, me confesó que, “como hijo de la tierra”, hace este tipo de actividades porque para él Palestina es su madre, por la cual vive y muere orgulloso de su cultura.

Hablando con Khaled terminé de convencerme de que, como a tantxs otrxs en su situación, lo que lo moviliza no es el odio, como me aclaró, sino “el amor pero también la rabia contra el opresor, porque nadie ama al opresor”. Se expresó seguro de la eficacia de jornadas como la que organizó, aunque sólo una persona haya entendido lo que dijeron, porque “los medios sin los pueblos no tienen sentido y por eso la fuerza está siempre en la gente y no en los medios”.

Al comienzo de la noche vi a un joven algo nervioso y un poco desorganizado en su intento por que salga bien todo lo que había pensado. Al final de nuestra charla descubrí una persona consciente y decidida, con la suficiente lucidez como para dejar en claro su parecer en medio de tanta confusión: “Palestina es siempre un conflicto hasta el final, porque nosotrxs como palestinxs queremos vivir y queremos toda nuestra tierra. Como un israelí, un europeo o un ruso podés vivir en nuestra tierra pero igual a nosotrxs, bajo todos los derechos como nosotrxs y también bajo el nombre de Palestina”.

Una única lucha

Cuando había finalizado el evento, y antes de ponernos a conversar, le pedí a Khaled si me podía hacer conocer a Younis, quien había dado cierre a la jornada con un discurso de contenido político muy cargado. Cuando nos presentaron me hizo las preguntas de rigor para saber qué clase de “compañero” lo quería entrevistar y por qué motivo. Superadas esas formalidades hablamos unos veinte minutos no sólo de la situación palestina, sino también de la lucha contra el imperialismo en todo el mundo.

Younis Kutaiba es un palestino de algo más de sesenta años, militante marxista e internacionalista, que reside en Italia desde hace treinta y siete años. Enseguida me explicó que desde que vive aquí ha buscado comprender el mundo occidental, identificándose, para lograr acercar su visión de mundo y las situaciones impuestas que viven lxs palestinxs.

Sin que le haya preguntado o pedido opinión, Younis me demostró ser una persona muy bien informada de la actualidad argentina: “Como palestino quisiera saludar al pueblo argentino. Llevar mi solidaridad al pueblo argentino que vive una situación de mierda, que no es poco, como la de Palestina. Y si nosotrxs nos encontramos en la tierra de Palestina, díganos así, la patria del sionismo, el sionismo está presente también en Argentina y está presente de una forma importante y que condiciona mucho la política argentina. Yo conozco situaciones donde el sionismo y la comunidad hebrea en Argentina se insinuó de manera importante. Le llevo mi solidaridad porque nuestra lucha es una única lucha, porque tenemos un único enemigo que combatir que es el imperialismo”.

Y no sólo Argentina, Venezuela también mereció una opinión para este palestino combativo: “Yo siento en el corazón lo que sucede en estos días en Venezuela. Uno puede estar de acuerdo con el chavismo, o en desacuerdo, pero respecto a lo que está sucediendo es una agresión imperialista y yo me posiciono netamente con el gobierno venezolano y con Maduro en esta situación.  Pero sin siquiera pensarlo dos veces”.

Para este curtido militante de fuerte espíritu solidario, lo que sufre el pueblo palestino no es más que la consecuencia del accionar de ese único enemigo, que en su tierra nativa tiene una expresión particular: “El sionismo es sólo una pequeña parte del imperialismo mundial que se instaló en Palestina de una forma muy represiva, muy genocida. Yo cuando hablo de sionismo, hablo de nazi-sionismo porque es la misma ideología basada sobre la pureza de la raza, sobre la superioridad de la raza. Y la están aplicando a pleno sobre la piel de lxs palestinxs”.

Por lo tanto, el caso palestino no debe ser entendido como algo aislado producto de un conflicto que simplemente confronta a dos pueblos. Es parte de un escenario mundial en donde, como al interno de nuestras sociedades capitalistas, hay explotadores y explotados, opresores y oprimidos. Aunque de todo esto el mundo no quiera saber nada, como me dijo Younis: “Cómo no quiere saber nada de los problemas de lxs argentinxs, no quiere saber nada de los problemas de los brasileñxs, de lxs venezolanxs, de lxs chilenxs, de lxs peruanxs, etc. Porque a ellxs sólo les interesa su beneficio, nuestra vida a cambio del bienestar de quien vive en los Estados Unidos, Canadá o en Europa. Ellxs viven y su bienestar es sobre nuestra piel. Por eso creo que nuestra lucha es única, en nombre del internacionalismo, contra el imperialismo, contra el capitalismo mundial. Por eso, unámonos”.

Y aunque se la considere insignificante, porque ignorada cotidianamente por las empresas multinacionales de la información, Palestina juega un rol importante en el escenario global, sobre todo en el mundo árabe, como me lo describió Kutaiba: “La Palestina es solo una pequeña pieza de todo este escenario. En el Medio Oriente es una pieza central. Todas las poblaciones árabes miran a Palestina y toman coraje, como así también pesimismo. Cuando la lucha palestina es fuerte, la lucha del pueblo árabe es fuertísima. Cuando la lucha de lxs palestinxs es débil, como actualmente, el mundo árabe está sujeto a capitular y a someterse a los juegos imperialistas».

En este contexto la batalla comunicacional es determinante para generar solidaridad, la cual es difícil de encontrar aquí en Europa “en virtud de la propaganda”. En este sentido, Younis me describió un panorama poco alentador: “Aquí vivimos en un país occidental bombardeado por todas partes de diarios, televisión, que hablan la misma lengua, el mismo tono, y mandan sobre todo el mismo mensaje. Es claro que acá las mentes se han alienado, se han creado autómatas entre la gente. Y es difícil lograr comunicarse con ellxs”. Sin embargo, sí ve posibilidades de encuentro y comprensión en otras latitudes: “Esto no sucede en los países, digamos así, del sur del mundo. Las poblaciones sometidas al juego imperialista, a la represión imperialista, te entienden pronto y enseguida te acompañan y marchan junto a vos”.

Por este motivo, la actualidad para lxs palestinxs en Italia tampoco es fácil: “No vivimos tiempos felices aquí en Italia. Cada una de nuestras salidas públicas viene contrastada por los medios masivos, pero también por la política y las politiquerías. No nos dicen antisemitas porque saben que en nuestro caso no puede ser. Como sea, acompañan las acusaciones sionistas”, me describía con tono triste este militante internacionalista de hablar pausado. Tristeza que nace de la resignación que se ve analizando el escenario italiano de hoy día: “Al final no encontrás gente que te escuche y esto es triste. Pero esta gente no es que no te escucha sobre los problemas relacionados a Palestina, está gente es inepta. Ya no tiene ni siquiera la fuerza para reaccionar a lo que respecta a sus vidas cotidianas, su trabajo, el mantener sus derechos. Esto por un lado me hace enojar, por el otro me siento triste por ellxs”.

Hacia el final de la charla, citando a Vittorio Arrigoni (a quien Younis conoció) que proponía mantenernos humanos ante las atrocidades que se cometen en el mundo en nombre del imperialismo, terminamos coincidiendo en que son los ideales de un mundo más justo por los cuales unx lucha y se sacrifica los que nos hacer más humanos. En Palestina, en Italia, en Argentina, o en cualquier parte donde haya oprimidos.

*Vittorio Arrigoni (1975-2011):
Fue un corresponsalescritor y activista político italiano. Era un notorio defensor de la causa palestina, luchando en particular contra el asedio impuesto por el estado de Israel contra la población de la Franja de Gaza. Miembro de la ONG International Solidarity Movement, en 2008 fue transferido a Gaza para difundir información sobre las condiciones de los palestinos allí. El 14 de abril de 2011 fue secuestrado y asesinado por un grupo terrorista salafista de la llamado Tawhid wal-Jihad. (Extraído de Wikipedia)