A partir de los datos que arrojó su censo anual, la Asociación de Revistas Culturales e Independientes de Argentina (AReCIA) declaró en estado de emergencia al sector, que incluye 131 publicaciones autogestivas. Los efectos de la crisis económica se vieron reflejados en la situación de los medios impresos independientes, lo que implica «una amenaza a la libertad de expresión», consideraron desde la Asociación.La encuesta realizada a las publicaciones asociadas entre fines de mayo y principios de junio reveló que las políticas económicas y el impacto en la estructura de costos de las revistas impidieron la salida en papel de un 15 por ciento de los títulos.
Entre las revistas que aún siguen publicando el panorama también es amenazante: todas aseguran haber sufrido -en los últimos meses- aumentos en los costos de producción.
Un 66,6 por ciento registró aumentos en los servicios de agua, gas y luz.
Un 59,5 por ciento, en gastos de conectividad (teléfono e Internet).
Los editores también informaron aumentos en alquileres, transportes, correo y servicios profesionales contratados.
En lo que se refiere a la impresión, el golpe de los costos es aún más claro:
El 50 por ciento de las revistas redujo su tirada.
El 25 por ciento redujo la cantidad de páginas o la calidad de impresión.
Las ediciones que no modificaron calidad de impresión ni cantidad de páginas sufrieron aumentos en los costos de impresión que en algunos casos llegan al 500 por ciento. AReCIA confrontó costos por ejemplar informados por cada publicación en su último censo, en agosto de 2017, con los de mayo de este año. El aumento promedio fue casi del 67 por ciento en 9 meses.
AReCIA exige a las autoridades políticas nacionales, provinciales y municipales, y en especial a los funcionarios del área de Cultura, que brinden una respuesta ante el estado de emergencia en el que se encuentran las publicaciones gráficas autogestivas de todo el país, en tiempos de creciente concentración y monopolización de los medios de comunicación, con los riesgos que ello conlleva para la existencia de una genuina libertad de expresión.
La situación implica, a su vez, una amenaza para la vida democrática.
Las propuestas:
1. Reparto equitativo y transparente de la pauta pública
2. Acceso igualitario y protegido al precio del papel, principal insumo del sector
3. Eliminación del 2,5% de IVA a las publicaciones.
4. Posibilidades de crédito sin tasas usurarias
5. Democratización del circuito de distribución
