Este 30 de diciembre de 2021 se cumple un año desde aquella madrugada en la que el Senado de la Nación saldó una deuda de la democracia y aprobó, por 38 votos a favor y 29 en contra, la Interrupción Voluntaria del Embarazo. Luego de presentar el proyecto de ley siete veces y el rechazo parlamentario en 2018, Argentina por fin lograba el aborto legal, seguro y gratuito para todas las mujeres y personas gestantes; gracias a una lucha de décadas de los transfeminismos que es ejemplo en la región.

A propósito de este primer aniversario de la ley 27.610, la Ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, informó que este año, bajo la nueva normativa, se realizaron 32.758 abortos en el sistema público de salud y el Ministerio distribuyó 46.283 tratamientos de misoprostol. Además, la línea 0800 de la Dirección de Salud Sexual y Reproductiva recibió más de 19 mil llamados, un número que supera las consultas totales realizadas en los últimos 10 años.

aborto legal 2020
El festejo en las afueras del Congreso el 30 de diciembre de 2020, cuando el Senado aprobó la ley pasadas las 4 de la mañana.

A pesar de los avances, todavía quedan peleas por dar para la implementación plena del aborto legal. Hay aún medidas judiciales interpuestas para frenar la ley sobre las que debe decidir la Corte Suprema, así como causas que se les abrieron a profesionales de la salud que garantizan este derecho, como el caso de la Dra. Miranda Ruiz en Salta. También se observó una desigualdad territorial para poder acceder a los abortos seguros, a la vez que todavía se registran obstáculos y demoras por parte de efectores de salud para garantizar la interrupción, e incluso casos de violencia institucional y médica.

“Quienes trabajamos en salud sabíamos que la sanción de la ley era un paso enorme, pero que la disputa hay que darla adentro, porque estamos formadxs en un sistema de salud machista”, expresó Constanza Recorder, integrante de la regional de la zona oeste del GBA de la Red de Profesionales de la Salud por el derecho a decidir.

“Está naturalizada la violencia hacia las personas que abortan”

Desde las regionales de la Red del oeste del GBA y Mendoza llevaron a cabo el primer observatorio de violencia institucional en el acceso al aborto, construido a partir de un monitoreo de cómo se llevaban adelante las interrupciones de embarazos en el segundo trimestre, que son las que acompañan en los hospitales. “Le pusimos un número a esas violencias, para demostrar que no son casos aislados“, afirmó Constanza.

Las violencias en el acceso al aborto en el oeste del Gran Buenos Aires

De 104 interrupciones de embarazo que acompañó la Red de Profesionales de la Salud, en el 25% de los casos se identificaron violencias. Entre ellas se encuentran:

Violación de la confidencialidad → 4,5%

Maltrato físico9,8%

Obstaculización en el acceso → 15,2%

Maltrato psicológico → 33%
Dentro de esta categoría se incluye, por ejemplo, el destrato, la re-victimización, la imposibilidad de acompañamiento durante la internación; el amedrentamiento, los comentarios disciplinadores y obligar a la persona a escuchar latidos o ver ecografías.

Violencia en el tratamiento médico → 37,5%
En este caso se identificaron la mala indicación en el uso de medicación, la falta o el inadecuado tratamiento para el dolor, la imposibilidad de elegir el tratamiento por parte de la persona gestante y el uso técnicas inadecuadas para la interrupción (raspajes o legrados).

El 7% de los casos registrados en el monitoreo fueron en el Policlínico de San Justo, mientras que el 14% tuvo lugar en la Maternidad Estela de Carlotto de Moreno; el 21% en el Hospital Mariano y Luciano de la Vega, el 36% en el Hospital Ostaciana de Lavignolle de Morón y un 24% en otros efectores de salud.

Estas violencias “tienen que ver con una cultura y con prácticas que están muy instaladas en el ámbito hospitalario. Si bien en materia de formación se empieza a abrir un poco el juego a partir de la sanción de la IVE, sobre todo los hospitales son instituciones difíciles de permear. Hay servicios muy cerrados, donde ya no es solo una cuestión de formación, sino también ideológica”, apuntó Chrtistian Caratozzolo, parte de la regional oeste de la Red.

A nivel nacional, la Red de profesionales de la salud reclama que se habilite en Argentina la mifepristona, un medicamento que combinado con el misoprostrol es considerado por la OMS como la forma más segura de aborto medicamentoso. También piden por el acceso a ecografías, el freno a los obstáculos que ponen prepagos y obras sociales, y la capacitación de lxs efectores de salud con perspectiva de género.

En este marco, a un año de la sanción de la ley, desde la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito sentenciaron que la movilización sigue “por su cumplimiento efectivo, por la aplicación de la educación sexual integral, por el acceso a la anticoncepción y por la libertad de las presas por abortar”.

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Línea de Salud sexual para consultas o denuncias por demoras: 0800-222-3444