[Una colaboración de Andrea Olmedo] Localidad de Moreno. En la Dirección de Juventud, más comúnmente conocido como “Casa Joven”, varias personas de distintas edades se reúnen para desarrollar talleres relacionados al arte, como muralismo, stencil, agendas con distintos diseños originales y dibujo. “Aerosoles” surgió como un proyecto de la Secretaría de Desarrollo Social en el año 2010. Actualmente, es un programa en el cual varios adolescentes de los barrios más humildes de la zona participan de las actividades, bajo la coordinación de Karina Méndez.

Para que nos comente sobre las temáticas y otros temas que se abordan en “Aerosoles”, hablamos con Gustavo Calvet, estudiante de Comunicación Social de la Universidad Nacional de Moreno, artista conocido en la zona y uno de los talleristas que está en el programa hace dos años.

Según nos contó, el proyecto se inició con el propósito de ayudar a los jóvenes que tenían problemas con la justicia y que debían hacer tareas comunitarias y “ocupar su tiempo en algo”, como así también a jóvenes que no tenían una vivienda. El propósito actual es el mismo, pero se desenvuelve con la articulación de otras secretarías para beneficiar a los que están desprotegidos y hacer un seguimiento en cada caso.

Los talleres se realizan todos los martes en pleno centro de Moreno (Aristóbulo del Valle 2724) pero también en  distintos barrios. En Trujui se desarrolla los miércoles, en Paso del Rey los jueves y en Cuartel V los lunes. Estos lugares son los más vulnerables en la zona, con alto porcentaje de pobreza y desigualdad social por eso existen distintas organizaciones sociales que brindan ayuda permanente, con proyectos de alfabetización, donaciones, talleres artísticos y demás, para que la realidad de las personas sea otra y la asimetría social disminuya con el paso del tiempo.

Al mismo tiempo, a medida que las tareas se desenvuelve en los talleres, las historias de vida de los jóvenes también son comentadas en una ronda que ellos mismos crean para abordar sus vivencias y falencias en varios aspectos. “Las historias de los jóvenes se van dando en los talleres”, remarcó Gustavo, “por eso nosotros decimos que el arte es una herramienta o una excusa. El arte nos une”. Asimismo, muchos de los casos son relevados a otras Secretarías municipales, con profesionales capacitados para resolver cualquier problemática que los jóvenes puedan tener.

El programa tiene un fuerte anclaje en la cultura local, por eso, tanto los jóvenes que participan, como los talleristas realizan murales en la zona, agendas, cuadros colaborativos en distintas instituciones y comparten historias de vidas para dar a entender la igualdad del otro y que otras personas tengan un espacio más de aprendizaje, tanto en lo artístico como en la parte humana.