Mañana se realizará la primera audiencia del juicio por Germán Gómez, el joven de 22 años víctima de gatillo fácil. El imputado es Felipe Villalba, un gendarme que le disparó a Gérman el 30 de abril de 2016 luego de que el joven tuviera una discusión con su sobrino en una fiesta en Merlo.

La causa recayó en la UFI 4 de Morón y tiene la carátula de “asesinato en defensa propia”. Familiares y amigos de Germán convocan mañana a movilizarse desde la Plaza La Roche hasta los Tribunales de Morón para exigir justicia.

En diálogo con En Tránsito, Emilia Gómez, hermana de Gérman, explicó como fueron los hechos la noche en que lo asesinaron. El joven fue a una fiesta en Barrio del Sol, en Merlo, donde tuvo una discusión con el sobrino de Villalba. El gendarme intervino y sin mediar palabra “le tira un tiro en el pecho y mi hermano cae al suelo”. “No estaba muerto, estaba inconsciente, y él vuelve y le pega un tiro en la cara para rematarlo. A mi otro hermano le pegó un tiro en la pierna”, comentó.

En cuanto a la investigación, Emilia consideró que “fue muy mala” porque “nunca investigaron nada, si nosotros no salíamos a la calle a pedir justicia y a luchar para que se investigue, el caso de mi hermano estaría cerrado. Nosotros queremos la cárcel, como tendría que haber sido”.

 

 

Desde que se abrió la causa en su contra, “Felipe Villalba siempre estuvo en libertad, nunca se lo detuvo”, expresó Emilia. “El 20 de junio lo trasladaron a Tucumán, como si no lo hubiese hecho él. Cuando no entregaban el cuerpo de mi hermano, que hacía ya cinco días que estaba en la morgue, hicimos una marcha a la casa de Felipe. Nos atacó el hermano, que es policía, con un arma reglamentaria y nadie hizo nada”, afirmó.