Estados Unidos atacó Venezuela y capturó al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores. La invasión norteamericana ocurrió en la madrugada de este sábado en la capital venezolana. Repudio y preocupación en la Región. ¿Cómo puede entenderse esta intervención norteamericana en Venezuela?

En una cobertura especial de FM En Tránsito, el periodista venezolono  Javier Barrios radicado en Caracas, analizó el impacto de la presencia norteamericana. Además, recuperó un conflicto político que ya lleva más de 23 años en suelo bolivariano. “Este conflicto político se ha tratado de resolver por distintas vías. Hay que entender que aquí no se trata de ‘buenos y malos’ sino que es política, tal vez no es política con ‘P alta’ pero no se está resolviendo con los mecanismos democráticos y constitucionales que tenemos”. En este sentido, cuestionó la presencia y la influencia norteamericana en territorio venezolano. “Constitucionalmente tenemos los referéndum consultivos para que la población pueda definir su presente y futuro, qué modelo político y económico quiere. Ese resultado debería ser respetado por el mundo internacional”. 

La ofensiva de Estado Unidos ocurrió a las 1.59 am. cuando fuerzas aéreas y terrestres estadounidenses dispararon misiles contra objetivos en Fuerte Tiuna (Caracas) y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira. Barrios explicó que, en general, se trata de territorios militares, aunque allí también conviven civiles. Aún no se conoce el saldo de las víctimas del bombardeo. “Sobre todo Fuerte Tiuna es una zona con presencia de cuarteles y estaciones militares. Hay bunkers subterráneos, depósitos de armas, tanques y presencia de efectivos”.  Según trascendió, de ocho a once helicópteros ingresaron a cielo caraqueño mientras se daba el bombardeo y aterrizaron en la zona donde se encontraba el presidente Nicolás Maduro junto a su esposa Cilia Flores. 

A pocas horas del ataque de Estados Unidos, en las calles hubo distintas movilizaciones. Edwin Rodríguez, periodista de Caracas, describió el clima social. “Algunos vecinos y trabajadores están haciendo compras nerviosas. También hay manifestaciones populares cerca del palacio de gobierno de Miraflores en apoyo al presidente Nicolás Maduro”. Además, varias ciudades están sin sevicio eléctrico, de agua potable y de comunicaciones. Tampoco funciona el metro y servicio de transporte. 

“Se observa patrullaje en la ciudad por parte de fuerzas leales al gobierno. Son fuerzas combinadas: militar, policial, la milicia y lo que se llaman los civiles armados Ellos han estado patrullando la ciudad, pero es una ciudad que está más sola que nunca”, recuperó Javier Barrios. También, se registraron cacerolazos de parte de sectores afectos a la oposición que celebraron la captura de Maduro. 

Para Barrios, la intervención del país del norte es “ilegal y viola el derecho internacional”. También agregó que además de la condena por parte de las instituciones del estado venezolano, “el gobierno se mantiene intacto». «Al estar ausente Maduro, la vicepresidenta asume. Están las autoridades activas. Se pronunciaron el Ministro del Interior y Justicia, el fiscal general, las organizaciones del Estado, los gobernadores y alcaldes. Se interpreta que el gobierno sigue intacto. De hecho hay patrullajes. Una cosa es que Maduro haya sido retenido, otra es que el gobierno haya caído como están diciendo algunos medios”.

¿Qué hay detrás de la invasión?

Para entender la injerencia norteamericana en el país, hay varios factores. Por un lado, el «algo pasó». Barrios explica mientras un sector rechaza la invasión, otro aplaude que ‘algo pasó’. “Desde noviembre, cuando comenzó la ocupación de fuerzas militares en el Mar Caribe, la oposición venezolana esperaba que algo así sucediera. Empezaron a dar fechas y nunca pasaba nada. Por eso, había un sector muy desilusionado con la oposición.  Se dejó de politizar el tema, la gente se olvidó y se dedicó a disfrutar la Navidad”. En este contexto, además, se venían dando algunas negociaciones y, hace unos días, se habían liberado 100 presos políticos. Esto, para Barrios, daba cuenta de una “resolución” pacífica. Incluso, el año pasado, el 75 por ciento de la población había rechazado cualquier intervención militar de Estados Unidos como la que sacudió al país esta madrugada.  

El factor petróleo es otro elemento clave para entender este conflicto. Rogelio Suárez Rivas, periodista radicado en Maracaibo explicó que «nosotros estamos sentados en la zona petrolera por excelencia, desde que reventó el petróleo hace 100 años. Después tenemos en el oriente del país la Faja Petrolífera del Orinoco de Venezuela. Evidentemente que el petróleo tiene que ver. De hecho, Chevron, la transnacional, sigue sacando petróleo. El petróleo que sale de aquí, del lago de Maracaibo y del oriente del país, va directo a Texas». Además de Chevron, operan en el país gigantes petroleros como ExxonMobil, Total y ConocoPhillips. En el 2007, esa zona fue motivo de conflicto cuando el presidente Hugo Chávez ordenó la transferencia de más del 60 por ciento de la operatividad del Orinoco a la empresa estatal venezolana PDVSA.

En horas del mediodía (13.30 hs. Arg | 12:30. Ven), el presidente Donald Trump anunció que “vamos a administrar Venezuela hasta que haya una transición”. También que las empresas petroleras estadounidenses resolverán los problemas petroleros de Venezuela y «empezarán a hacer dinero».

Tom Kucharz, investigador y especialista en geopolítica, aseguró que el ataque norteamericano a Venezuela «nada tiene que ver con cuestiones del narcotráfico sino con la ruta petrolera». Desde este punto, para Kucharz, la agresión militar contra Venezuela da cuenta de la estrategia norteamericana para impedir la presencia de China y Rusia en territorio latinoamericano y caribeño. «En los últimos años hemos visto nuevos tipos de ejercicios militares conjunos de Rusia y China así como colaboraciones político-militares y economías de los dos estados con la región cada vez más importantes. Eso es un fenómeno nuevo que recuerda mucho a la época de la Guerra Fría«, afirmó. 

«La intervención de Donald Trump en Venezuela tiene que ver con el petróleo así como el control y el acceso de recursos energéticos y de minerales estratégicos. Esto para el porvenir de la economía capitalista global pero concretamente de la economía de Estados Unidos. Aunque Estados Unidos sea temporalmente el mayor productor de petróleo del mundo en cuestión de años volverá estar muy dependiente de los combustibles fósiles de terceros países y también de los minerales para la economía digital. Hoy Venezuela es uno de los países con mayores reservas petroleras. Las grandes empresas digitales suponen una apuesta económica y geoestratégica clave para Estados Unidos -y de allí su papel en la Casa Blanca- y éstas necesitan minerales que no hay en suelo estadounidense o se están agotando a nivel global. Obviamente hay otros grandes imperios que quieren acceder a estos recursos, como China, Rusia y el capital transnacional de la Unión Europea», afirmó Kucharz.

El investigador explicó que otra de las claves de la agresión militares tiene que ver con China y el dólar. «Hace un año China compra el petróleo venezolano sin usar el dólar estadounidense como moneda de pago. Entonces, Estados Unidos quiere imponer el dólar como moneda de cambio para comercializar petróleo». 

Suárez Rivas, a la vez, analizó que la percepción de la intervención norteamericana está atravesada por la situación política y económica del país. «La situación económica no deja ver esa injerencia. Un venezolano te va a decir: no importa que intervenga quien intervenga, que me resuelva mi problema». Por otro lado, otro de los elementos tiene que ver con la emigración. «Son 8 millones de compatriotas. «La narrativa que ha habido de parte de María Corina Machado y de la oposición de que cuando Maduro caiga los familiares regresan al país, pesa. Hoy la injerencia no es un tema racional. ¿Como es posible que un país invada a otro? La gente lo que quiere es calidad de vida».

Latinoamérica repudió la invasión

La detención de Maduro y la injerencia norteamericana en Venezuela despertó el repudio de distintas personalidades de la política internacional. Incluso, puso otra vez en evidencia la implicancia de las potencias mundiales en regiones como Latinoamérica. 

El mandatario de Brasil, Lula Da Silvia consideró como “inaceptable” los bombardeos en territorio venezolano y la captura Nicolás Maduro. “Atacar a países, en flagrante violación del derecho internacional, es el primer paso hacia un mundo de violencia, caos e inestabilidad, donde la ley del más fuerte prevalece sobre el multilateralismo”. El presidente de Brasil sostuvo que esta acción evoca “los peores peores momentos de injerencia en la política de América Latina y el Caribe y amenaza la preservación de la región como zona de paz”. 

Por su parte, el ex presidente de Bolivia Evo Morales, acusó a Trump de ser el “nuevo Hitler del mundo”. En su cuenta de X, Morales sostuvo que con “la fuerza de las armas, la ambición de recursos naturales, el odio, la difamación y criminalización a pueblos y líderes antiimperialistas, invade, mata y asalta países impunemente y ante el silencio cómplice de muchos”. 

El presidente de Chile, Gabriel Boric, también expresó su “preocupación y condena por las acciones militares de Estados Unidos” en Venezuela. “La crisis venezolana debe resolverse mediante el diálogo, y el apoyo del multilateralismo, y no a través de la violencia ni la injerencia extranjera”, agregó Boric. 

Gustavo Petro, presidente de Colombia, rechazó “cualquier acción militar unilateral que pueda agravar la situación o poner en riesgo a la población civil” de Venezuela. “Colombia reafirma su compromiso irrestricto con los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, y la solución pacífica de las controversias internacionales”, afirmó. 

Desde Cuba, Miguel Díaz Canel, demandó de manera “urgente” la reacción de la comunidad internacional. Además, calificó de “criminal” el ataque de Estados Unidos a Venezuela. “Nuestra zona de paz está siendo brutalmente asaltada”, aseguró el presidente de Cuba.

«Lo que estamos viendo es un colonialismo y un belicismos imperial, de confrontación entre los diferentes imperios con una carga de posibles consecuencias que todavía no conocemos«, aseguró Kucharz. En este sentido, aseguró que la situación en Venezuela es el regreso a un «tipo de intervencionismo de Estados Unidos en América Latina y el Caribe». Para el analista este intervencionismo tiene que ver con la «derogación de gobierno, intervenciones militares, mucha violencia, torturas, crímenes de lesa humanidad».

Pese a la expresión de rechazo, Kucharz asegura que no existen en la Región herramientas efectivas y represalias económicas, comerciales y diplomáticas contra Estados Unidos. «Yo recuerdo cuando fue el bombardeo de Colombia en la frontera de Ecuador, inmediantamente se convocó el UNASUR y se tomó las medidas para responder a una violación del derecho internacional. Hoy no hay herramientas de integración Regional que reúna a todos los mandatarios de América Latina y el Caribe para dar respuestas efectivas y represalias a Estados Unidos. Incluso, de potencias como China se podría esperar una reacción mucho más contundente antes esta agresión militar».