El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) es el motor de la innovación para el sector agroindustrial. En el Área Metropolitana de Buenos Aires, el corazón de esta red está ubicado en el límite entre Ituzaingó y Hurlingham, sobre la calle Udaondo. Allí funcionaba la Estación Experimental Agropecuaria INTA AMBA: un predio de 34 hectáreas que coordina nueve agencias de extensión y cuya influencia alcanza a 16 millones de habitantes en 39 municipios y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Durante las jornadas no laborables del viernes 27 y el sábado 28 de junio de 2025, más de un centenar de trabajadores del organismo fueron notificados con la orden de abandonar su puesto y trasladarse de la estación experimental.

Según el medio especializado Bichos de Campo, en noviembre del 2025, técnicos de la Agencia de Administración de Bienes del Estado comenzaron a realizar mediciones y relevamientos en los terrenos del INTA AMBA. Esta agencia es el organismo que Javier Milei transformó en inmobiliaria estatal para vender más de 300 propiedades públicas y recaudar unos USD 800 millones.

Tras un periodo marcado por la incertidumbre, la reorganización interna impulsada por el Gobierno Nacional finalmente cerró  la Estación Experimental INTA-AMBA. Esto significa también una gran pérdida para los emprendedores y productores de la Eco Feria ITU-AMBA que hasta hace pocos meses solía desarrollarse en dicho lugar.

Respuesta de los municipios

En respuesta, municipios que alojan estas sedes, o se ven beneficiados por su aporte a la comunidad, tomaron distintas medidas. En Merlo, el Concejo Deliberante expresó su repudio al «desfinanciamiento ejercido por parte del Gobierno Nacional contra el INTA». El Honorable Concejo Deliberante de Moreno replicó una resolución en la misma línea, exigiendo «al Gobierno Nacional que garantice el pleno funcionamiento de los dispositivos de acompañamiento técnico y de las políticas de investigación y desarrollo para la producción, fortaleciendo financieramente de manera urgente y significativa al INTA».

En sus fundamentos, la resolución morenense advierte que el desfinanciamiento del INTA por parte del Gobierno Nacional golpea de lleno al sector productivo del distrito. Al cortarse el apoyo que brindaba el organismo, el Estado local debió hacerse cargo de la asistencia de 12.000 familias vinculadas a la agricultura urbana y a 400 productores históricos. Esta situación pone en riesgo el desarrollo de actividades fundamentales para la región, destacándose la producción florícola que le valió a Moreno el título de «Capital Provincial del Plantín Floral».

«El contacto con INTA AMBA era muy fluido. Hoy sus técnicos sufren un desgaste mental y físico al ser relocalizados y desfinanciados, en una clara muestra de crueldad de la actual gestión», explica el ingeniero agrónomo Santiago Burrone, responsable del Instituto de Desarrollo Económico Local de Moreno. Además de resaltar el rol del organismo en el desarrollo tecnológico de la región, Burrone desmiente que se trate de «tierra ociosa»: el predio es un mitigador natural de inundaciones y centraliza investigaciones de calidad internacional en genética y sanidad. Para el especialista, el verdadero motivo es económico: «Hacer viviendas de lujo en las hectáreas del INTA AMBA daría unos USD 600 millones. Si calculás las 600 hectáreas totales, el negocio es 20 veces más grande».

Burrone detalló que la resistencia frente a este «saqueo» se articula en dos frentes: uno institucional, a través de ordenanzas municipales que funcionen como barrera legal, y otro netamente político. «Tenemos la misma legitimidad de origen que el presidente, fuimos electos por voto popular», subrayó Burrone. Además, remarcó que, en sintonía con la gestión de la intendenta Mariel Fernández en Moreno, la defensa del INTA es una defensa de la soberanía nacional frente a un Gobierno que «privilegia a sus socios y no a los ciudadanos».

¿Qué hace el INTA AMBA?

El objetivo principal del INTA AMBA es abordar los desafíos de la agricultura urbana y periurbana, potenciando a los productores que operan cerca de los grandes centros de consumo. A través de la investigación y el desarrollo rural, la institución acompaña cada etapa de los sistemas agrobioindustriales, brindando respuestas concretas en áreas clave: la producción, la transformación, la comercialización y el consumo.

A nivel territorial, la Zona Oeste cuenta también con otras agencias estratégicas. En Moreno (Esopo 5051), el trabajo se enfoca en agricultura periurbana, horticultura, floricultura, apicultura, hidroponía y ganadería familiar. A su vez, Luján y Marcos Paz también alojan sus propias agencias, consolidando el entramado regional. Esta presencia se completa con las sedes distribuidas en el resto del conurbano: Avellaneda, Escobar, La Plata, San Martín y San Vicente.