En el centro del debate están dos políticas alimentarias claves en la Provincia de Buenos Aires. Por un lado, el Servicio Alimentaria Escolar (SAE) que alcanza a 2.5 millones de estudiantes de escuelas públicas y garantiza desayuno, almuerzo y merienda. Luego, el programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria). Esta política nació durante la pandemia y es un refuerzo de la alimentación por fuera del ámbito escolar. Este programa alcanza a más de 2 millones de niños, niñas y adolescentes. 

En los últimos días, hay algunas versiones cruzadas sobre el ajuste o cierre de estas líneas. Desde el gobierno provincial, Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, apuntó como responsable al gobierno libertario y su incumplimiento con los fondos de coparticipación. El funcionario aseguró que pese a “la deserción del gobierno nacional” la Provincia aumentó un 30% el SAE y un 25% los programas sociales. Además, duplicó la asistencia alimentaria a los municipios. 

Específicamente, el funcionario se dirigió a la Ministra de Capital Humano por la “deuda acumulada que mantiene el Estado nacional con la Provincia desde el 2024 por el Servicio Alimentario Escolar que asciende a más de $220.000 millones”. Asimismo, solicitó financiamiento para el Programa MESA. 

 

En el fondo, los fondos de coparticipación

El reclamo de Larroque se da días después de que mandatarios comunales de la Provincia de Buenos Aires se movilizaran hacia el Ministerio de Economía para demandar a Luis Caputo que entregue los fondos destinados a obras, además de una recomposición de recursos ante la caída de la coparticipación. 

Consultado por En Tránsito, Lucas Ghi, intendente de Morón, aseguró que la situación es “extremadamente delicada” y que la coparticipación cae por una “deliberada voluntad política de debilitar la gestión provincial”. 

 

La emergencia alimentaria… 

El intendente de José C. Paz en uso de licencia y actual senador en la Legislatura de la Provincia de Buenos Aires, Mario Ishii, presentó un proyecto de Ley para declarar la “emergencia alimentaria y nutricional” en todo el territorio bonaerense. La propuesta es un mensaje  directo a la gestión del gobernador Áxel Kicillof y enciende, otra vez, la interna peronista. 

Según argumentó el dirigente del noroeste del conurbano, la medida busca dar respuesta a “la profunda crisis social imperante en la Provincia de Buenos Aires”. En su texto original, Ishii pidió al gobierno de Áxel Kicillof que “reasigne sus recursos con criterios de estricta prioridad social”. “La asignación presupuestaria no puede permanecer ajena a la realidad: garantizar el acceso a la alimentación debe prevalecer por sobre la ejecución de obras o erogaciones que no resultan esenciales o urgentes para la vida cotidiana de la población”, sumó el senador como argumento. 

 

… y la interna peronista 

Con este proyecto, poco duró la tregua al interior del peronismo desde las elecciones partidarias que pusieron a Kicillof a cargo del PJ bonaerense, y a Máximo Kirchner como referente en el Congreso partidario. 

De concretarse, la normativa tendrá un plazo de vigencia de 18 meses. El proyecto de ley supone aumentar “de forma inmediata y progresiva” las partidas presupuestarias para comedores escolares, servicios alimentarios escolares, comedores comunitarios y merenderos, y programas de asistencia alimentaria directa.

La propuesta busca también crear un Fondo Provincial de Emergencia Alimentaria y Nutricional. Los montos estarán integrados por partidas asignadas en el presupuesto general y los aportes extraordinarios del Tesoro Provincial. También por recursos provenientes de organismo nacionales  internacionales, así como donaciones y contribuciones.

La preocupación  por la situación alimentaria llegó a la Cámara de Diputados. Allí, legisladores del peronismo y de la izquierda se reunieron con referentes de los barrios populares para analizar la crisis alimentaria.

Entre los presentes, Facundo Tignanelli, presidente del bloque Fuerza Patria en la Legislatura bonaerense salió a respaldar el proyecto de Mario Ishii. El dirigente de La Cámpora reclamó los fondos que el gobierno nacional le debe a la provincia. Acto seguido, puso en duda la continuidad del programa MESA (Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria) y al Servicio Alimentario Escolar.  

Tignanelli consideró que el recorte en el programa MESA va a «impactar de lleno» en la Provincia de Buenos Aires. «Es imposible llevarlo adelante si no tenemos fondos que permitan hacerlo”, aseguró. A la vez, reclamó “inteligencia para trabajar en medidas que vayan poniendo un paliativo” para garantizar un “derecho básico como es la alimentación”. 

La oposición se subió al debate por las políticas alimentarias

Entre tanto, la oposición se subió al debate por las políticas alimentarias. La diputada provincial de la Coalición Cívica, Romina Braga, le pidió al gobierno de Axel Kicillof que informe sobre la situación del Programa MESA. 

Su par, Andrés de Leo, presentó un proyecto para declarar la preocupación sobre la posible suspensión de la política alimentaria. En el escrito, reclamó al Ejecutivo que «aclare la situación presupuestaria y operativa del programa MESA».

Por su parte, Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero en uso de licencia y senador bonaerense, cuestionó al gobernador de la Provincia. “Recorta sobre los más pobres”, afirmó en diálogo con Infobae. “La primera reflexión es cuántos otros gastos se podrían cortar para poder continuar con este programa importante de seguridad alimentaria”, afirmó a ese medio. En este sentido, el dirigente devenido en libertario no hizo referencia al debate por la coparticipación. Por el contrario, sugirió que la Provincia recorte en otras áreas, como el Ministerio de las Mujeres, para sostener el programa MESA.