Naturalizamos los asesinatos, el incumplimiento de derechos esenciales como el acceso a la tierra y a la vivienda, la represión y la violencia sistemática por parte de los Estados. Invisibilizamos el quebrantamiento de la Constitución Nacional que asegura el acceso igualitario a los inmigrantes y sus familias en las mismas condiciones de protección, amparo y derechos de los que gozan los nacionales.

Construimos mecanismos de discriminación erigiendo un “otro” envestido de racismo y xenofobia, derivado de la incapacidad de enfrentarnos con la diferencia y la diversidad, segregando al diferente y acusándolo de todos los males: delincuencia, desocupación y narcotráfico.

Y precisamente en la actualidad, ese “otro” tiene cara de inmigrante, como Bernardo Salgueiro, de nacionalidad paraguaya, Rosemary Cupeña, Juan Castañeta Quispe y Julio Valero, los tres ciudadanos bolivianos, asesinados en el Parque Indoamericano.

Hoy, la “otredad” se cristaliza en discursos xenófobos y discriminatorios que trasmiten la percepción social del inmigrante como un peligro potencial para la vida ciudadana. Sino, cualquier similitud entre Mauricio Macri y Micky Vainilla es pura contingencia de nuestra sociedad.

[audio:20101213_Macri_Micky.mp3|titles=FM En Tránsito 93.9 – www.fmentransito.org.ar]