El tercer disco de Los Piojos, el que los lleva a la consagración como una de las bandas más importantes del rock nacional, cumple 25 años. La banda en ese entonces estaba formada por Andrés Ciro Martínez, Daniel ”Piti” Fernández, Gustavo Kupinski, Miguel Á. Rodríguez y Daniel Buira. Dos de los músicos se sumaron a La Rebelión Fundamental para repasar: “Lo que Tercer arco nos dejo”.

“Queríamos hacer un disco lleno de hits que nos pusiera en otro lugar como banda”

Corría el año 1996 en Ituzaingó, hacía 12 meses se había independizado como partido y en Parque Leloir, en ese entonces una zona casi campestre, con algunos chalets, casas quintas y la clásica estación de servicio en la esquina de la Av Martin Fierro, se encontraba uno de los primeros estudios de grabación del Gran Buenos Aires. Del Cielito Records, donde todo empezó.

“Tenía mucha mística El Cielito desde que empezamos con el primer disco. Era el lugar donde habían estado Los Redondos, Spinetta, La negra Sosa” cuenta Dani Buira, quien además de ser el baterista del disco es el director hace 25 años de la escuela de percusión La Chilinga.

Una cuna de música nacional mecida por Gustavo Gauvry, histórico Ingeniero de grabación que ya había trabajado con la banda de El Palomar en sus discos anteriores, Chactuchac (1992) y Ay Ay Ay (1994). Es el lugar elegido para grabar la obra bisagra de la banda con la producción del legendario Alfredo Toth, con quien habían tenido una buena experiencia en su disco anterior.

Luego de 10 años de banda, lo que había empezado como una clásica banda de secundaria se convertía en una carrera musical para los libros.

Piti Fernandez, cantante y guitarrista de Los Piojos, actualmente al frente de La Franela, contó: “Es muy lindo sentir que tu proyecto crece, que te entre una moneda y todo eso empezó con Tercer Arco. Ahí pegamos el salto, con 3 estadios Obras al Hilo”. Continúa el relato con lo que sucede cuando llegás a un lugar así, y como lo llevas :”Nos pegamos un cagoso tan fuerte que después tuvimos que hacer Azul (1998) porque teníamos que bajar, fue un mecanismo de defensa”.

Mas de 300.000 copias vendió Tercer Arco, de tapa amarilla y un dibujo hecho por el artista Diego Perrotta. Un disco que arranca con “Esquina Libertad”, aquella calle de Ciudad Jardín donde ensayaban los jóvenes piojosos, a la que le siguen 12 canciones consagradas como clásicos del rock nacional. Hits como Verano del ’92, donde los tambores de La Chilinga se sumaron para, en palabras de su director, “hacer una cancion con un ritmo nuestro, Argentino”, El Farolito que le da nombre al sello discográfico de la banda y otros infaltables como Al Atardecer, Todo Pasa, Muévelo,Taxi Boy, Maradó y el disruptivo y melancólico tango “Gris”.

Mientras Piti se prepara para presentar “Por las palabras” el próximo 11/9 con La Franela en La Trastienda le preguntaron por la figura del “Rockero” y dijo: “La sobreactuación de la estrella de rock nunca me salió, nunca me gusto y me parecía ridículo, por suerte la sociedad va cambiando y si ahora te comportás así directamente sos un navo atómico”.

Con los pies en la tierra y con promesa de mas música se despiden Piti Fernandez y Dani Buira, mientras seguimos soñando que se vuelvan a juntar.