Jubilados y personal de salud realizaron el pasado jueves un abrazo simbólico en defensa del Hospital PAMI de Hurlingham. Denuncian el proceso de vaciamiento sistemático en la institución desde principios de abril, pero las alertas se encendieron cuando llegó a los trabajadores una información extraoficial que anticipaba el cierre del centro de salud. 

Esta medida se dio en el marco del paro de 72 horas realizado esta semana por médicos de cabecera y odontólogos como medida de fuerza de la resolución 1107/2026. El gobierno nacional emitió recientemente el reemplazo del sistema mixto de remuneración, que anula el pago fijo por paciente y adicionales por consulta. Además, establece un monto fijo por atención per cápita de $2100 por paciente.

“La situación es cada vez más grave porque el gobierno de Milei ha metido la mano en Anses y en el Pami, usando los fondos para pagar la deuda externa, negociar con el imperialismo de Trump y mantener el precio del dólar. Cuando se les agotaron los fondos de los trabajadores y jubilados empezaron a recortar a los médicos, a cerrar lugares de atención y nos quitaron los medicamentos gratis”, denunció Nora Biaggio, docente jubilada que forma parte de la Agrupación Secundario de Trabajadores Jubilados.

La comunidad sanitaria denunció un proceso de vaciamiento. En 2024 el hospital contaba con 60 empleados, hoy quedan 20. A mediados de abril el gobierno nacional anunció el cierre definitivo del edificio donde se atienden mensualmente 15.000 pacientes solo de Hurlingham. Sumado a otros 10.000 de manera permanente de localidades aledañas. Pese a que Esteban Leguízamo, director ejecutivo de la institución, desmiente el cierre del hospital los jubilados y el personal siguen en alerta.

 

Entrevistas: Alberto Catalano