La presentación de libro de la Madre de Plaza de Mayo tuvo lugar en el Hotel Bauen, allí estuvieron presentes, el autor del libro, Gerardo Szalkowicz, Nora Cortiñas, protagonista del material y además León Gieco, Claudia Korol, Nacho Levy de La Garganta Poderosa, la actriz Leonor Manso, entre otros.

En diálogo con En Tránsito, Gerardo Szalkowicz, autor del libro editado por Sudestada, contó como organizo todo el material.  Primero está el prólogo de León Gieco, sigue con  una introducción y luego hay una división en cinco partes, sostuvo.  “Lo mencione como cinco nacimientos de norita. Su nacimiento biológico digamos y toda la primera parte de su vida. Un segundo nacimiento cuando desaparece su hijo Gustavo y ella nace como madre en mayúscula y se transforma, de ama de casa encerrada entre cuatro paredes, como le decía su hijo, en esa guerrera callejera imparable. La tercer parte, es el nacimiento colectivo de las Madres. Ese nacimiento histórico que trastocó la Argentina y le puso un freno a la dictadura más sangrienta y una cuarta parte que es el nacimiento de ella de pelear por su hijo y los 30 mil desaparecidos y desaparecidas, a abrazar todas las causas justas del planeta. Ese salto de conciencia que fue paulatino”, mencionó y agregó que lo que sería el quinto nacimiento, corresponde a lo  que es el epílogo que “lo escribió Claudia korol, que habla del nacimiento de Nora como feminista y de cómo fue  transitando ese aprendizaje a convertirse hoy en una figura que abraza con tanta fuerza al movimiento feminista”.

Por otra parte, Szalkowicz, se refirió a cómo fue el proceso inicial del proyecto. “En principio fue muy complicado ya que es difícil seguirle el tren a Norita, ella tiene cuatro o cinco actividades diarias pero hicimos un esfuerzo por sentarla algunas veces y reconstruir su vida, su historia, no solo como Madre de Plaza de Mayo sino también la historia previa y sobre todo en lo que se ha convertido en su decisión de apoyar todas las causas justas del planeta.  Entrevistamos a mucha gente, familiares de ella, compañeros de distintas épocas, de distintos lugares que la conocieron de distintas maneras y fuimos ahí armando ese rompecabezas de una historia tan compleja y tan apasionante”.

La realización del libro tuvo una duración de alrededor de “un año y un  par de meses”. Sin embargo, el autor recalcó que en un principio cuando le llevaron el proyecto, “ella dijo que no, que le parecía demasiado y que le daba pudor. Norita tiene esa cosa que no le gusta sobresalir y dejar opacadas a otras Madres por ese exceso de humildad que la invade pero después aceptó y ahí empezamos a caminar con ella, a entrar en confianza y después generamos una amistad que permitió conocer a la Norita  ser humano”, indicó.

Para el escritor, esa faceta de la Madre de Plaza de Mayo, fue lo que más lo asombró. “Tiene esa calidez humana excepcional, siempre generosa, atenta a cómo están los demás, solidaria haber que necesita cada uno. Eso fue también lo que me llamó la atención, como esa persona extraordinaria que es públicamente, es la misma totalmente autentica y genuina también en el cotidiano en el día a día con la gente que la rodea”, expresó.

Además resaltó que Norita, “tiene esa capacidad para transformar todo el dolor que sigue llevando adentro en lucha, en compromiso y sobre todo en optimismo. Es una figura que trasciende todas las corrientes políticas ideológicas, ella tiene esa capacidad y esa consecuencia de haberse mantenido siempre independiente autónoma y fiel al legado de su hijo”.

Por último, el autor de La Madre de Todas Las Batallas, destacó que producto de ese trabajo que lo llevó a sumergirse en la vida de Norita, obtuvo como aprendizaje de la Madre,  “toda su integralidad, es  lo que genera en los demás. Creo que uno ve en cada actividad, en cada marcha en todo lugar donde va en cualquier parte del mundo, esa devoción, esa admiración que genera en toda la gente que la conoce pero en cualquiera que la ve en cualquier lado”. Aquello “que provoca en el sentido de contagiar, motivarnos a ser mejores personas. No es un ser extraordinario que nos mira desde arriba, ella se baja todo el tiempo de ese pedestal donde la ponemos y creo que nos motiva y ayuda a ser mejores y utiliza esa virtudes que tiene para el bien colectivo. Eso que genera en la juventud, como la abrazan  los pibes y pibas, creo que en esa transmisión de energía de valores encontré lo más preciado de la figura de norita”, remarcó.