Por quinta vez consecutiva, la Asociación de Revistas Culturales Independientes de Argentina (AReCIA) presentó el informe anual sobre el sector, a partir de un censo entre lxs editores socixs que permite construir un panorama de las dificultades existentes.
Daniel Badenes, integrante de AReCIA, comentó en el programa La Vil Materia (lun a vie de 15 a 17) que «el estado tiene que regular las facilidades esenciales como el acceso al papel o los circuitos de distribución, pero también difundir, en términos de fomento, para la diversidad de medios».
Desde el 2012 se realiza un censo anual convocando a todos sus asociados a realizar un formulario que sirve para elaborar un panorama completo respecto a las revistas culturales. La periodicidad de este trabajo permite trazar series para observar las transformaciones del sector, producto de las políticas públicas o de su ausencia, del avance de las corporaciones económicas y también del trabajo organizativo.
Este censo posibilita también contar con una fuente de información de primera mano sobre las condiciones de producción, distribución, recursos económicos, fuentes de trabajo y alcance de las publicaciones impresas y digitales, de las cuales el 66% de los editores utilizan papel, mientras que el 70,9% tienen plataformas digitales.
Existe una baja en el número general de revistas culturales, en el 2014 había 213, en el 2015 existían 176, mientras que este año se censaron 162. En definitiva hay un 9% menos que el año anterior, pero una baja del 28% en los últimos dos años. «Esto se debe a la desregulación que sufre el sector y de los aumentos indiscriminados de insumos que deberían estar mucho más atendidos por el estado», mencionó Daniel Badenes.
