Este martes se llevó a cabo la segunda audiencia en el juicio por crímenes de lesa humanidad cometidos en el Centro Clandestino Virrey Ceballos, actual Espacio para la Memoria de la Ciudad de Buenos Aires.  Cabe destacar,  que el debate oral y público comenzó la semana pasada. Allí se juzga a Enrique Julio Monteverde y Jorge Luis Monteverde, ambos integrantes de  Inteligencia de la Fuerza Aérea y Omar  Graffigna brigadier retirado de la Fuerza Aérea,  en perjuicio de nueve victimas.

Gustavo Torre, familiar de un desaparecido de ese lugar, contó que dos de los sobrevivientes  del  Centro Clandestino Virrey Ceballos  fueron, Osvaldo López y Miriam Lewin,  que estuvieron  secuestrados allí.  En el caso de su familiar, se pudo constatar por declaraciones de sobrevivientes que fue  secuestrado en Ciudadela y que estuvo en ese lugar.

Torres, explicó que «este Centro Clandestino lo conducía el Área de Inteligencia de la Fuerza Aérea y  está relacionado con otros espacios, como el Servicio de Inteligencia de la Fuerza Aéres (SIFA)  y  la Regional de Inteligencia de Buenos Aires (RIBA)».  A su vez, mencionó que  «en  2016 se condenó a  Omar Grafigna, uno de los acusados en este juicio,  ya que fue el único  sobreviviente  que pudo ser  juzgado en  el Juicio a las Juntas».

«Estamos atravesando un contexto político adverso», sostuvo Torres por eso destacó la importancia que cobra  «la presencia no solamente en los juicios sino en las calles». En ese sentido, señaló que es absolutamente necesario evitar que se profundice ciertas políticas regresivas.  «Claramente hay una política que tiende a beneficiar a los genocidas  con prisiones domiciliarias. Hay una política de suavizar y el intento de imponer la teoría de los dos demonios», afirmó.