Este miércoles, FATE (Fábrica Argentina de Telas Engomadas) anunció el cierre definitivo de su planta de producción de neumáticos ubicada en el partido bonaerense de San Fernando. La empresa, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, llevaba ocho décadas de trayectoria. A sus 920 empleados se les comunicó que serán indemnizados y se pagarán las deudas pendientes dentro de los plazos legales.

Los trabajadores se enteraron del cierre debido a un cartel colocado por el directorio en la entrada de la fábrica. En este contexto, decidieron permanecer dentro de la planta y reclamar por su reapertura. A su vez, el gremio SUTNA (Sindicato Único de Trabajadores del Neumático) llamó a otros sindicatos a protestar en el lugar por el cierre.

CARTEL de comunicado de cierre colocado por FATE en la entrada de su planta.
Cartel colocado por el directorio de FATE en su planta en San Fernando.

 

A un día de tratarse la ley de Reforma Laboral en Cámara de Diputados, el dirigente de SUTNA, Claudio Mora, aseguró que lo que la empresa busca es “avanzar en las condiciones de flexibilización” para tener mayor control sobre los productores.

El secretario general del gremio, Alejandro Crespo, estuvo de acuerdo en que se trata de un «ataque» a la mano de obra nacional. Además, destacó que hay cientos de familias desahuciadas por esta decisión patronal.

Asimismo, uno de los trabajadores de FATE, Victor Ottoboni, declaró que es  “un plan para destruir la organización gremial” y en lugar de tener trabajadores, “tener esclavos”.

Por qué cerró la planta

El deterioro de la situación financiera de la compañía inició en 2019 cuando se aplicó una reducción de 450 puestos de trabajo. Luego en 2022 el sector estuvo envuelto en un prolongado conflicto con SUTNA. Para ese momento se registraron ajustes similares y el propietario Javier Madanes calificó la situación como “neo-anarquismo que impide producir”.

En julio de 2024, FATE solicitó la apertura de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) ante la administración de Javier Milei, argumentando una abrupta caída de ventas y la pérdida de exportaciones tras el conflicto sindical de 2022.

Actualmente, además de la extrema tensión con el sindicato, se impusieron otros factores. Entre ellos el ingreso masivo de cubiertas de origen chino (con precios hasta un 40% menores) y la pérdida de poder adquisitivo que hizo que se postergue el recambio de neumáticos o se busquen opciones en países limítrofes.