El 30 de abril Facundo Astudillo Castro salió de su casa en la localidad bonaerense de Villa Luro hacia Bahía Blanca. Se supo que ese día fue demorado por la policía de Mayor Buratovich presuntamente por violar la cuarentena. Ya el 1 de mayo un testigo se presentó en la comisaría local para decir que vio como lo ingresaban a un patrullero blanco y negro. Su denuncia fue desestimada. En las primeras horas de este miércoles la jueza federal de Bahía Blanca, María Gabriela Marrón, confirmó oficialmente que el cuerpo hallado en Villarino Viejo es, efectivamente, el de Facundo. El cotejo de ADN lo realizó el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

Vuela alto mi niño. Que suene tu redoblante tan fuerte que no le dé paz a quienes te hicieron tanto daño“, lo homenajeó en redes sociales su madre, Cristina Castro y prometió “tu bruja velará por ti, por justicia hasta que nos volvamos a abrazar”.

Los interrogantes que orientan la investigación intentarán determinar el día de la muerte y en qué condiciones ocurrió. “La desaparición forzada sigue siendo una hipótesis, es decir, la responsabilidad policial en la desaparición y, en este caso, en la muerte de Facundo”, resaltó Sandra Raggio, Directora de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM), organismo querellante en la causa.

En este marco, se aguardan los resultados de las pericias sobre los móviles policiales, los teléfonos de los efectivos implicados, las modulaciones policiales e, incluso, del amuleto encontrado en la comisaría de Villarino y que pertenecía a Facundo; elementos que permitirán entender qué ocurrió con el chico.

En diálogo con Todo Otra Vez (lun a vie de 16 a 18hs por FM En Tránsito 93.9), Raggio cuestionó el accionar judicial e institucional en el contexto de la causa. “Por supuesto que para una mamá que le ha pasado esto nada es suficiente. Y la verdad es que no ha sido suficiente. Recién la semana pasada por una presión muy fuerte de la querella la procuración designó dos nuevos fiscales en la investigación”, algo que ya venía pidiendo la familia. Además, señaló que Cristina Castro fue “destratada, maltratada por el fiscal, por la Jueza, que no han tenido un trato reconociendo el dolor que estaba atravesando. Eso generó muchas dudas en Cristina, obviamente, acerca de si la justicia estaba haciendo lo que tenía que hacer”.

A la vez, se refirió el posicionamiento de Sergio Berni, titular de la cartera de Seguridad. “El discurso del Ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires no es un discurso que la ampare (a Cristina), que la acompañe, que haga empatía con su dolor. Esto ella lo ha expresado públicamente también. De alguna manera Berni descree de la posibilidad de que la policía haya cometido un delito de desaparición forzada”.

Los resultados de ADN terminaron de confirmar la sospecha que ya tenía madre de Facundo. “Cristina tenía cierta certeza sobre lo que había pasado con Facundo, sentía esa ausencia, no obstante cuando hace unos días los medios de manera absolutamente irresponsable hicieron circular una información no confirmada (respecto a los resultados del ADN), se le generó mucho malestar. Ese tipo de operaciones mediáticas son espantosas y tienen que ver con una revictimización y generan un nuevo dolor. Por eso ahora quiere transitar este momento con sus afectos, con su familia y quiere reencontrarse de alguna manera con Facundo”.

En la tarde de ayer, después de confirmar esa dolorosa sospecha, Cristina escribió una emotiva carta. “Me cuesta un montón: una cosa es decir que sentía que era Facundo, otra es asimilarlo. Me venía preparando para esta situación, pero es una cachetada muy fuerte de la vida. La realidad me está pegando un sopapo inmenso y me cuesta sobrellevarlo, ver la cara de tristeza de mis otros hijos, a mi papá… Me cuesta un montón”, manifestó.