PALO PANDOLFO CUMPLE 40 AÑOS. EN SU VIDA ARMÓ Y DESARMÓ BANDAS COMO DON CORNELIO Y LA ZONA Y LUEGO LOS VISITANTES.
CUMPLE CABALMENTE CON LAS REGLAS QUE HACEN A LOS MÚSICOS DE CULTO: UN HIT POR AÑO, DISCOS EXCELENTES PERO NO MASIVOS, FANAS RABIOSOS QUE CRECEN Y SE VAN PERO HEREDAN SU FE EN ÉSTE TIPO.
ALGUIEN RESPETADO ENTRE MÚSICOS, POETAS Y LA GENTE SENSIBLE QUE SE DESGAÑITA POR CAMBIAR LAS COSAS EN ESTE MUNDO.
HACE SIETE AÑOS SALIÓ DE LA GRAN CIUDAD Y SE FUGÓ A UNA CASA SUBURBANA CON ARBOLES Y PERROS, HIJOS Y UNA TARDE DE SOL QUE PARECE AFANADA DE UNA REVISTA DE DECORACIÓN.

palo-pandolfoTexto por Dani Jimenez y Ale Wassileff
Nota publicada en la Revista Güarnin 3 / Mayo 2004

Hace tres años Palo decidió cantar como solista. Un par de meses atrás salió a la venta Antojos, un disco de versiones con temas de Silvio Rodríguez, David Bowie, Luis Alberto Spinetta, Charly García, Bob Mariey y el mismo Palo entre otros.
No es un disco perfecto, eso es lo mejor. Es un disco auténtico, provocador y muy divertido, esta bueno para viajar.
A finales de los ochenta Don Cornelio era una de las bandas favoritas de quienes trabajábamos en FM En Tránsito

Era una época dificil, las letras de Pandolfo reflejaban eso.

Mientras esperaba que abrieran el portón de la quinta en Paso del Rey, traté de entender la curiosa carrera de Palo y la (ahora famosa) cosa ecléctica de su obra.
Pensaba en un tipo retraído, complicado y oscuro.
Cuando la puerta se abrió encontramos a un padre/artista/músico/chabón/artista/lector/artista que nos hizo reir mucho durante largo rato.
Sómos fanas del tipo.

Esperaba encontrar a un tipo enojado…
En general no me siento tan contento como pareciera. Pero ahora estoy por ser padre de nuevo y este año cumplo cuarenta… A lo mejor es el tema de la energía, este mambo de la paternidad.

… y este lugar…
Recién ahora me estoy acostumbrando a vivir acá. Estos años de solista han sido muy duros. La onda estaba acá, afuera estaba terrible. Esto me hace estar raro, no estoy como siempre. Creo que es lo que quiero. Sufro pero hago lo que quiero. No estoy componiendo, no hago canciones como siempre, pero escribo, eso no lo puedo dejar.

¿Te sentís mejor escribiendo que componiendo?
No. Siempre digo que empecé a escribir para hacer canciones, quería cantar. A los doce escribí mi primera canción. Pasaron muchos años y comencé a leer cada vez más. Tuve la fortuina de caer en una librería y que me pareciera un lugar interesante, no se bien por qué. Tiene que ver con Ray Bradbury y un libro que me regaló mi hermana Laura: Las Doradas manzanas del sol, ahí empecé a leer. Hay que tenerlo en cuenta: ¡agarrar a los pibes a los doce años con Las doradas manzanas del sol y ahí los cagás! (risas) ¡Los agarrás justito!
Luego me leí toda (la colección de ficción y fantasía) Minotauro y pasé enseguida a cualquier cosa, a Nietszche o a Lovecraft, tipos que te gustan enseguida porque son medio endemoniados, raros, ¡parecen Led Zeppelín! (risas).
Siempre compré más discos que libros. Ahora estoy leyendo a Saramago, la pesadilla de El hombre duplicado. La semana pasada terminé Plataforma de Michael Houellebecq, que casi me hace llorar. Hace mucho comencé a lees más literatura… contemporánea. Sobre todo desde lo argentino: Piglia, Onetti (aunque sea unguayo)… y luego claro, Borges, que te exige como lector.

Aquí comienza la media hora de debate sobre el rapsoda ciego. Su conservadurismo, su genialidad, sus
pensares políticamenbe incorrectos, la tarde o noche que lamentablemente leímos el cuento El otro, su
muerte en Ginebra, su gorilismo, etc.
Por ahí cortamos con San Martín, Bélgica, el opio y la necesidad de escribir.

¿Conociste a algún escritor a quién admiraras?
¡Si! a Bayer y a Gelman. A Bayer le dí la mano. Fue una estampida de energía que me subió desde el orto, por la espina dorsal y me dejó ¡fffzuz!!! No lo podía creer, fue algo memorable, como una posesión. Me lo presentó Liliana Herrero, estaba en una fiesta de la revista ACCION COOPERATIVA del Credicoop, que premiaba a las figuras del año. Gente como Peteco Carabajal, Lidia Borda o un poco más fashion como Sbaraglia y yo.

Sos una celebridad, aparecés en las revistas y figurás entre los personajes del año…
Hace un tiempo encontré a mi maestra de séptimo grado gracias a una nota que apareció en RADAR (la revista dominical de Página 12), vino a comer un asado y me recordó una composición libre que había hecho sobre la guitarra. En esa época yo estaba empezando a tocar y mi viejo que era tan puritano como vanguardista (algo típico de los socialistas) me decía «…tenés que cuidar a la guitarra, es muy delicada, que no se golpee, ¿ ves que parece una mujer?». Así que en la composición hice una analogía entre la viola y el cuerpo de una mujer.
Imagínate: plena dictadura en el Colegio Urquiza de Flores, la composición fue derecho a la dirección: ¡secuestro, censura y sanción! (risas). Mucho después nos encontramos en uno de los actos que organizaba la Fede (Federación Juvenil Comunista) a la que nos habíamos afiliado hacía poco. ¡Andaba con mi carnet rojo y la firma de Patricio Echegaray! Milité hasta el sexto del industrial. Pero la consigna de la FEDE era afiliar, afiliar y afiliar.
¡Era evidente que yo no iba a afiliar a nadie! Me daba vergüenza. Salía a hacer pintadas, todo bien, ¡¿pero afiliar?!

Quién era el artista en la familia antes que vos
Ni mi vieja, ni mi viejo. En ambas familias había artista, pero en mi casa no tenía mucho estímulo, salvo mi hermana Laura.

nota¿…y quién te liberó?
Los Beatles! (risas). Que queres decir con ¿quién te liberó?

Qué en algún momento algo pasó, ¿cómo arrancaste?
Hay algo iniciático. En una de las piecitas de mi casa de Flores, mis hermanas ponían Twist and shout y yo me volvía loco, explotaba cantando y bailando. Es raro porque a fin de cuentas terminé haciendo eso.

Ahora entiendo como llegás a esa versión de Birthday que está al final del disco… (el track oculto en el CD Antojos).
Eso me da pie para hablar de algunas cosas técnicas del disco. Cuando me hicieron la propuesta de un álbum de versiones, una de las condiciones que puse fue la de trabajar con productor. A pesar de que es muy halagador que piensen que yo puedo producir, grabar y cantar, debo reconocer las limitaciones que tengo.

Ahí es cuando lo llamo a Tito Losavio a quién se le ocurrió la fantástica idea de convertir a Birthday en el ska que finalmente quedó grabado. Yo quería hacer Gettin better que no es un hit y es una masa, pero no había manera de cantarla en castellano (canta) «…mejooraaaando t000do el tieemmpo…» (risas), no lográbamos la metáfora, no podía. Esa es una parte muy interesante de este laburo: la investigación. Buscar, hilvana, retroceder y tomar otra senda. Entonces decidimos hacer Birthday que es un tema que vengo tocando desde hace tiempo. Ya en el primer disco de Don Comelio en el 87, Andrés Calamaro lo utilizó como un entre tema.

¿Cómo fue laburar con Losavio?
Lo bueno del laburo con Tito es que trabajamos en equipo, por eso dice Producido por Tito Losavio y Palo Pandolfo, porque mis ideas pasan por su filtro y las suyas por el mío. Es genial poder laburar de a dos. Es importante porque tengo que disfrutarlo. A fin de cuenta en la música los parametros finales están dados por el placer. No queda otra.
Además Tito, como el resto de los músicos de la banda son muy grossos: Barnes, Losavio y Timothy. Ahora no estamos ensayando por esto de la paternidad, pero estamos preparando el show del 11 de diciemre en La Trastienda para cerrar el año.

¿Seguís preocupándote por la estética shows?
Cuanto más te preocupas, más gente va a los shows. Me hice solista para hacer estrictamente lo que quiero, soy un maldito autoritario, voy a ser Van Gogh o Artaud.
Tito Losavio es otra de las muestras de cómo funciona el mercado latinoamericano de la música, en otro país un tipo como él o como vos ya estarían resueltos, con una enorme casa blanca en la campiña inglesa…
Tito trabaja mucho, es verdad… ¡Quiero hacer un tema de Man Ray en vivo! Solidaridad con el hermano, hacer Sola en los bares pero toda pesada… (risas).
Hilda Lizarazu, es una amiga. Quise que estuviera en este disco pero no se pudo.

Si alguien desconoce tu laburo, ¿que disco le darías?
Patria o muerte (de Don Cornelio), es mi disco preferido, es buenísimo, es el más explosivo, tiene mucha energía, mucha luz, es multicolor. Iridiscente. No como ahora que hago discos de luz blanca, los de un padre. En ese momento tenía 24 abriles y cantaba …el fuego rojo pueede lleeegaar, ¡los siete colores!
Era la doble docena, el año del Dragón (en el horóscopo chino), grabado en vivo… Me gusta por eso.

¿Grabando Patria o Muerte lo conociste al Flaco (Spinetta)?
¡Sí!, pero hablé poco. No tuve un acercamiento como para tomar un café. En el 88 estábamos mezclando el tema Cabeza de Platino y vino Andrés (Calamaro) con el Flaco. Fue la gloria. Spinetta se quedó escuchando atentamente la premezcla, se dio vuelta y dijo: «Oscuro como la noche…». ¡Yo me prendí fuego!, lo abracé y se fue (risas). Fue zen. Luego lo encontré en una fiesta de la FUBA, pero no quería romperle las bolas, me quedé por ahí hasta que el flujo de gente nos acercó. Cuando nos vimos el Flaco me saludó. Me reconoció, ¡el Flaco se acordó de mi! (risas). A partir de ahí fueron siempre encuentros afectuosos, pero nunca más que eso. Soy fana, hasta Silver Sorgo lo vengo siguiendo. Es mi maestro. Al principio fueron Sui Generis y Almendra. Luego, antes de volcarme a Serú Girán, empecé a escuchar Pescado Rabioso gracias a una síntesis que me dio mi hermana que tenía: La búsqueda de la estrella, Blues de Cris y Serpiente viaja por la sal...

¿Una síntesis significa un compilado en un cassette?
¡Claro! (risas) También tenía el tema Colera de tontos, todo pesado… También algo de Artaud, era un cassette que a los trece años hizo ¡plop! en mi cabeza. Yo empecé a escribir ahí, con Spinetta, con Aquelarre, con Pappo 3. Luego fuí a ver a Serú en Obras y mi vida cambió. Por eso hacer un tema del Flaco y uno de Charly (con Charly) en este disco fue tan grosso.

Cuándo se escucha por primera vez Antojo, tu versión de Cenizas de Bowie tiene un aire a García, luego parece coherente el tema que viene: Hipernatural de Charly ¿cómo fue la grabación?
A Charly lo conozco desde hace muchos años, siempre nos encontramos en situaciones complicadas. Nocturnas mal. Boliches, gente exaltada, griterío. Cuando elegí el tema, Tito me comentó que podía invitarlo. Para mí es un lujo y realza el disco. Tiene gracia como persona, como un aire superior. Yo le digo el Faraón, es místico. Es una antena, tiene esa percepción que le permite escuchar los sonidos del universo, las melodías y esas cosas. Así que llegó, se sentó al piano con su vaso de whisky, empezó a tocar y cuando nos dimos cuenta el chabón estaba rodeado como por un alfombra humana a sus pies. Un ritual con gente que fluía y bailaba con él.

Como antes ocurriera con Borges, se desata otra tormenta Pandolfo. Esta vez arrecia sobre el misticismo y la vida espiritual. Palo ha crecido en familia clase media ilustrada con Padre socialialista y Madre médium.
Creo que es un tema complicado y no hay mejor vehículo que la canción para hablar de eso, sigo cantando porque ahí está la vibración. Lo importante es sentir, no creer. Confluyen mis viejos en mí y yo trato de vibrar como trábajador.

En tu trabajo la cuestión ideológica siempre ha estado presente.
Si, a veces se me complica , es un país muy reaccionario. Todo el capital está en manos de conservadores. Todos quieren verme sin deudas, la gente sufre porque no vendo discos, pero deberían tratar de entender que la canción no es un bien de consumo masivo, no las mías.
Para eso hay que ingresar en un sistema de cosas que uno evita tratando de cuidar las propias energías. No hay forma de estar abierto y bien en una reunión de marketing de una multinacional, es difícil. Hay cosas en juego que no son el bien del otro.

¿Tuviste que sacrificar algo de tu trabajo en una de esas reuniones?
No, en realidad el que tiene que sacrificarse ¡soy yo! (risas). No es raro que el manager de alguna agencia importante que te contrata, o un gerente de marketing de una multinacional te diga lo que tenés que hacer. Como un consejo de compañero de laburo te dicen: «vos tenés que hacer canciones con estribillos cortos y repetirlos para que sean pegadizos…». ¡Pero si yo hago eso! (risas), lo hice toda mi vida. Como soy respetuoso y humilde, escucho lo que me tengan que decir. Luego cuando estoy solo hago lo que puedo (antes decía hago lo que quiero), pero puestos a crear, hago lo que me sale.
Cuando comencé a trabajar la letra de Karma Police (la versión del tema de Radiohead) para este disco, me quería matar. Lo había elegido por la melodía, pero cuando encontré la frase «Dí todo lo que pude y todavía sigo en la lista de espera» ¡no lo podía creer! Es lo que me pasó siempre con mis canciones, con el famoso eclecticismo de Los Visitantes. Yo antes hacía canciones rock, baladas, pop, cumbia, tango, melódico y carnavalito. Ahora tengo una línea un poco más recta que es esa fusión rioplatense, aunque no sé que carajo signifique (risas). Dí todo lo que pude.